Comunicadores

Dani Álvarez, conductor del programa Boulevar en Radio Euskadi.

Dani Álvarez, conductor del programa Boulevar en Radio Euskadi.

El mundo de la comunicación está muy revuelto. Como todos los mundos en este 2013. Cualquier economista escribe en su blog o en el de otro y cualquier bachiller hace una foto (o un video) y lo distribuye entre miles/millones de audiencia (esto es algo mas difícil) mientras los periodistas y los fotógrafos no llegan a fin de mes (en algunos casos ni a principios de mes).

A l@s comunicadores les vemos con diferentes perspectivas. La temporal, les veíamos/oíamos hace años. La visual, la distancia a través de la pantalla del TV. O la perspectiva auditiva, les escuchamos en la radio del coche, la del baño o la de la cocina. Incluso en el Smartphone.

Pero con algunos he tenido la suerte o la oportunidad de ver, de interactuar o de charlar o ser entrevistado por ellos. Y en las distancias cortas pasas del 1.0 (le ves, le escuchas) al 2.0 (participas, interactúas), y te puedes sorprender en cualquier aspecto, positivo o negativo.

Hace tiempo coincidí en un cóctel en el Balneario de Cestona, con López-Iturriaga, estupendo jugador de baloncesto que se había metido a presentador de un concurso. Un tipo simpático que aparecía en la tele, en nuestra cocina, todas las tardes de 8 a 9 mientras dábamos de cenar a nuestros hijos pequeños.

Me lo encontré al entrar al cóctel de frente y le saludé con normalidad. El no entendió nada: un tío que no conocía y le entraba como si le conociera de toda la vida. En realidad no entendimos ninguno de los dos. Yo no me di cuenta que el no me conocía y el no se dio cuenta que “cenaba con nosotros”, en la cocina de mi casa, todas las noches y por eso le trataba con tanta familiaridad.

Matías Prats (padre) era El Presentador, el Locutor de todo, incluido el futbol. Tenía una voz que abría puertas (y almas) a su paso, a pesar de ser de la época del blanco y negro. Una voz profunda que retransmitía en la radio los partidos de futbol con tranquilidad y sin gritar como los de ahora, no lo necesitaba.

Mercedes Milá, gusta o disgusta. A mi no me gusta y siempre me he preguntado que hubiera dicho del Gran Hermano si no fuera su presentadora.

Matías Prats (hijo). Muy buen heredero genético (esa voz) de su padre. Le vemos en el Informativo de Antena3. Coincidí con él en una Gala del Deporte en Santander, en directo. Durante los anuncios siguió dándonos el show a los que estábamos allí, ¡un crack!

Federico Jiménez Losantos. No me gusta especialmente, parece que está cabreado todo el tiempo aunque sonríe mucho. Pero creo que es muy bueno para la democracia que haya gente como él.

Carlos Herrera. Habla con una sonrisa en la voz. Me gusta gente agradable, de buen rollo.

Iñaki Gabilondo. Fue un buen profesional pero se perdió, incluso antes de pasar a la tele. “Video killed the radio star”, en su caso “TV killed the radio star”.

Christian Gálvez, Pasapalabra, Tele5. Participé en Pasapalabra hace unos años, contra Laura Gonzalo (fui su víctima masculina nº 11 de 26). Christian, y todo su equipo, te hacen pasar una tarde maravillosa en el plató, y eso que estaba un poco griposo esa tarde. Un tipo realmente agradable, listo y rápido.

Dani Álvarez, Boulevard, Radio Euskadi. Agradable, listo, rápido y con una voz estupenda. Entrevistó a Aitor y unos cuantos hace unos meses y verle en directo dentro del estudio es una experiencia! (tiene una compañera en el equipo –lee noticias o comentarios de oyentes- con una voz impresionante pero no recuerdo cómo se llama).

Ramón García me entrevistó, por teléfono, hace 6 meses durante unos 5 minutos. Agradable, rápido y eficiente. ¡Me gusta!

Constantino Romero, la voz. En la Tele era un poco lento pero … ¡esa voz!

Begoña Jiménez, de La noche despierta, en Radio Euskadi. Es mi preferida, mi favorita. Me entrevistó hace 6 meses y estuvimos un rato fuera del estudio charlando, muy agradable. Entramos al estudio y cuando empezó el directo se transformó como Gollum y Smigoll, o Jekyll y Hyde. Le cambió la cara, la actitud y empezó a hablar con una voz y una entonación espectacularmente profesionales. Te deseo que te entreviste una vez en la vida.

Digamos que la parrilla Radio/TV es como el buffet de un hotel en el que tienes una amplia selección. Hay dulces, saldos, amargos, empalagosos.

En lo que respecta a Comunicadores, me quedo con los “salaos”, agradables y optimistas. Como dirían los anglosajones “it’s up to you”: ¡tu eliges!

¿Hace un escrache entre Splash y Gandía Shore?

Si todo evoluciona tan rápido como parece, si como diría el mismísimo Ricardo Boquerone ‘E un mondo dificcile… de vitta intensa… futuro incerto…’ ¿Cómo deberíamos resetear nuestras funciones para adaptarnos y estar al día? ¿Qué estará ocurriendo con aquella leyenda urbana que advertía del distanciamiento entre Universidad / Empresa? Si cuando las aguas bajaban calmadas, ya se hablaba de este desencuentro ¿Cómo estarán ahora con la velocidad que llevamos? Me inquieta solo pensarlo.

Si todo está sujeto a revisión ¿Cómo, cuándo y quién marca las reglas del juego? Si el programa que imparto de mi asignatura ya no vale para el curso próximo, si los partidos políticos responden a estructuras arcaicas, si los sindicatos están lastrados a un pasado que ya no es ni nostálgico, si el señor Roig dice que miremos a China (horreur!), si ni tan siquiera la barra de pan se rige por un precio mínimo / máximo, si para pleitear tienes primero que pagar, si te sale más a cuenta tener la pasta en un colchón que en una entidad financiera, la que sea… ¿para que queremos una administración tan brutal amparada en su afán regulatorio?

Si los medios de comunicación quieren seguir pujando por la inmediatez como valor diferencial, cuando me entero antes por una amiga del fallecimiento de Sarita que por ellos mismos ¿para qué siguen luchando en una batalla perdida, en lugar de aportar profundidad al contenido? Será que a nadie le preocupa ya la profundidad, porque ésta tampoco está hecha para digerir por un smartphone… ¡Uy, uy, uy! ¿Hacia dónde nos dirigimos?

Si los ciudadanos apuestan por plataformas antes que por las estructuras convencionales, si intuimos que ya no depende de un ‘buen gobierno’ para que haya una mínima estabilidad socioeconómica… ¿por qué partidos y gobiernos detentan el poder?

Sinceramente, o los medios se ponen del lado del ciudadano / consumidor / lector / oyente… o sucumbirán antes que el propio sistema que ya hace aguas. ¿Qué hacen los contertulios de Intereconomía o 13 TV radicalizándose y llamando ‘timoratos’ a los diputados del PP por no quejarse de los escraches? ¿Qué estrategia sigue la lumbreras de la Cospedal, tras estar más de quince días callada, para salir luego a pecho sacado (en sentido figurado, entiéndase y ahorrémonos todos el susto) y comparar escraches’ con el nazismo puro?

Por cierto, qué ‘palabro’: ¡los escraches! Y qué noble arte, sin llegar a las manos y al exabrupto, para decirle al señor diputado lo mal que lo están haciendo, sin tener que esperar cuatro años para comunicárselo en un sobre cerrado, ¡es tan frío, esto último!

Y va y un diputado del PP se sorprende del talante reflexivo de los mismos y la concejala socialista o ex, vayan ustedes a saber, sale a pecho descubierto, esta sí, en Interviú, con un titular que la honra: ‘total…’.

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Y en los largos momentos de espera, entre concentración, escrache o protesta, nos ponemos el salto de Raquel Mosquera o el de Falete, contando las olas que generan una y él / la / lo otro/a… no lo sé.

Pues bien, o empezamos un proceso de regeneración en todas las estructuras, sobre todo las de instituciones y partidos, o en la Península va a oler peor que en Borbotó y toda su contornada (penúltimo reducto de la huerta de Valencia) en época de abono. ¿No les llegan ya los efluvios?

Las imágenes de Boston

Hace sólo unas horas, tres explosiones han causado tres muertos y un centenar de heridos en Boston, ciudad que estaba celebrando en esos momentos su famosa maratón.

Que es una barbarie, no tiene discusión, no vamos a entrar en eso. Sobre todo porque a estas horas todos podemos ser testigos directos gracias a las docenas de imágenes muy explícitas que ya hay circulando por la Red.

Lo primero que me ha venido a la cabeza ha sido la autocensura que se impusieron los medios en los atentados de Nueva York, Madrid o Londres en cuanto a las imágenes. Esta autocensura ha sido objeto de análisis durante años pero, claro, cuando todas estas catástrofes ocurrieron no existían las redes sociales, especialmente Twitter. La autocensura de los medios de comunicación no tuvo competidores, no tuvo que lidiar contra los ciudadanos y las redes sociales.

Ahora sí, y parece que el debate ya no existe: las imágenes, por crudas que sean, por poco respetuosas que parezcan para las víctimas y sus familias, se difunden. Ya no hay debate. Sin aparente discusión, las ediciones digitales de los periódicos han creado fotogalerías que, a pocas horas del suceso, ya se han convertido en las páginas más vistas. Hay alguna reflexión, cierto, pero ¿debate? No lo parece.

Tiendo a pensar que el debate ha desaparecido para los medios de comunicación porque son conscientes de que las imágenes van a circular igualmente, las publiquen ellos o no y, claro, no pueden quedarse al margen y perder su cuota de mercado en un día en el que todos vamos a querer saber qué ha pasado y vamos a consumir prensa. Las imágenes, por macabras que sean, van a seguir apareciendo en Twitter, en Facebook, en blogs… así que la autocensura en los medios de comunicación no es posible. No es ni discutible.

Ya no se puede llegar a un acuerdo tácito y paternalista para no publicar las peores imágenes bajo la excusa de que no es necesario mostrar lo peor de lo que es capaz el ser humano. Ni tan siquiera puede argüirse el respeto y consideración a las víctimas. Muchas de las personas que van a compartir y retuitear esas fotos no saben nada de la ética periodística, no van a reflexionar las razones por las que deben compartir esas imágenes o no. Simplemente, van a hacerlo. No son periodistas, no tienen por qué plantearse esas reflexiones, no tienen por qué ser éticos. Tampoco parece que los periodistas tengan mucha obligación de serlo pero ¿alguien se lo plantea en un día como hoy?

Muchos de los ciudadanos que van a ayudar a difundir esas imágenes se escudarán en la libertad y el derecho a la información para compartir esa foto de un hombre mutilado, como si fuera necesaria para ilustrar la terrible realidad. Y quizás tengan razón en que son libres para compartir esas imágenes, y hasta tengan derecho. Mi pregunta es si es realmente necesario que lo hagan, pasando por encima de la libertad y el derecho de los muertos, los heridos y sus familias.

No lo tengo claro, la verdad, nada claro. ¿Y ustedes? ¿Creen que prima el derecho a la información sobre el de las víctimas?

 

Comemos tarde por culpa de Franco, una razón como cualquier otra

Si queremos estar informados, y hasta que se demuestre lo contrario, los medios de comunicación son la referencia. Seguramente muchas personas dirán que ahora hay blogs, páginas, Twitter… pscheeee, paparruchas. Un medio de comunicación con profesionales, rutinas productivas y estructura de producción debe ser la referencia para quien quiere estar informado. ¿Son mejorables? Sí. ¿Hay otras formas de informarse? Sí. ¿Es periodismo? Rara vez.

Con este punto de partida, estoy convencida de que la mejor única manera de enfrentarse a los medios de comunicación si queremos estar informados es con espíritu crítico, teniendo en cuenta varias cosas:

  • Que los medios de comunicación son empresas y que, como tales, sirven a intereses concretos y tienen servidumbres.
  • Que no hemos de perder de vista qué medio leemos y sus intereses y servidumbres. Nunca. Bajo ningún concepto.
  • Que el periodismo lo hacen personas y que, aunque sean muy profesionales, honestos y todo eso, es imposible la objetividad total. La simple elección de publicar una noticia y no otra, el espacio que ocupa, su amplitud, su seguimiento… todas las decisiones que se toman implican cierta subjetividad, más o menos tendenciosa. La objetividad no existe.
  • Que la información es poder y “el poder” siempre quiere conseguir cosas. Y para eso utiliza la información. Un bucle. El alfa y el omega.

Tooootal, que si queremos estar informados estamos obligados a ejercitar todos los días la duda, el afán de conocimiento, la capacidad de reflexionar y cuestionarnos lo que creemos verdad verdadera. El espíritu crítico, vaya. Porque si no nos las tragaremos como puños todos los días de nuestra vida.

A ver, que no es que yo crea que los medios de comunicación tienen la más mínima intención de mentir, dirigir nuestro pensamiento en uno u otro sentido, desviar nuestra atención o algo así, pero es que a veces veo cosas y, qué quieren, me da qué pensar en que si un tema aparentemente tan banal como el cambio de hora y su origen se instrumentaliza de esta manera ¿qué no pasará con otras cuestiones de actualidad en las que esté en juego mucho más que perder o ganar una hora un sábado cada seis meses?

Y lo digo por esto.

Como cada año, con motivo del cambio de hora primaveral, muchos medios publican informaciones explicando las razones. Por ejemplo, para la Agencia SINC, la noticia es esta:

El Servicio de Información y noticias científicas explica las razones por las que tenemos el uso horario acual

El Servicio de Información y noticias científicas explica las razones por las que tenemos el uso horario actual y el por qué del reciente cambio de hora.

¿Por qué en España comemos a las tres? Agencia SINC.

Sín embargo, la interpretación de Público.es es esta:

Público.es

Público.es no se corta un pelo: la culpa de todo la tiene Franco y su filonazismo.

Franco desfasó el horario español para sintonizar con los nazis. Público.es

No pongo en duda la veracidad del contenido pero ¿de verdad es el único titular posible, el único titular objetivo, independiente y todo eso que se supone que tienen que ser los medios de comunicación? Sinceramente, no lo creo.

Cuando veo estas cosas se me ocurren muchas preguntas pero me quedo con una ¿esto es periodismo? 

Vicente del Bosque 3 – Mourinho 0

Seguidores de la Real Sociedad, antes de enfrentarse al Athletic de Bilbao en San Mamés. 2013

Seguidores de la Real Sociedad, antes de enfrentarse al Athletic de Bilbao en San Mamés. 2013

Empezaremos por el principio:

  1. No soy futbolero
  2. Mourinho me cae bien
  3. Vicente del Bosque me cae bien

No sigo el futbol, el futbol me sigue a mi, a ti, a el/ella, a nosotr@, a vosotr@s y a ell@s. Es omnipresente y ejerce la ubicuidad (como Dios) y está en todas partes en todos los momentos.

Incluso algún gesto de Mourinho, como meterle al otro el dedo en el ojo, tiene su gracia. ¿a quien se le ocurre? ¿qué tiene dentro de esa cabeza? … me imagino que ¡de todo menos caspa! (yo creo que fue mas un gesto que la intención de sacarle el cerebelo por el ojo).

No estoy a favor de la violencia en el futbol (ni fuera) y hay un par de “zumbaos” (uno en el Barça y otro en el Real Madrid) que son muy peligrosos y que cada x partidos machacan el cubito y el radio de algún contrario a mala leche. Deberían estar suspendidos de por vida. Incluso Figo (¡que serios son estos portugueses!) creo que en el ultimo partido se le fue la pinza y le metió un viaje a alguien, una pena de ejemplo para todo@s l@s jóvenes y adolescentes que vieron a su ídolo con la pinza suelta.

Pero a lo que iba, la otra noche me desperté y puse la radio. Un “conductor” de programa deportivo entrevistaba a del Bosque. No recuerdo el nombre pero es uno de esos muy conocido, muy agradable y muy positivo, sin estridencias.

Le preguntaba sobre las declaraciones de Mourinho sobre que el título de Balón de Oro 2012 al Mejor Entrenador, vamos que se lo habían regalado y estaba amañado.

Del Bosque, muy tranquilo, respondía que apenas se había enterado, que no le preocupaba y que estaba centrado en el partido contra Finlandia.

El entrevistador se empeñaba en meterle el dedo en el ojo, al estilo Mourinho, a Vicente del Bosque e insistía: “¿Pero te habrá dolido, no?” Y del Bosque a lo suyo, “que de verdad que no”. Y yo le creo.

Si yo tuviera en mi bolsillo 2 campeonatos de Europa y un campeonato del Mundo en los últimos 5 años, lo que dijera Mourinho me resbalaría olímpicamente.

Y tengo la suerte de ser como del Bosque, las tonterías me resbalan. Mientras el luso sigue alimentando polémicas (arbitrajes, renovación, Casillas…), el salmantino sigue alimentando esperanzas, como el otro día, inaugurando junto a su hijo un polideportivo que llevaba el nombre de este último y viendo un partido de fútbol sala entre dos equipos de chavales con síndrome de down. Desde luego, dos estilos diferentes.

Lo que no entiendo es lo que persigue Mourinho, ¿ser trending topic en twitter? Nunca he entendido el circo del futbol, o ¿era eso de Pan y Circo de hace 2000 años?

Puedes encontrar al autor en Google+

‘Conversaciones’, para el banco de Beniparrell

El otro día coincidí con un colega periodista, de ese tipo de personas que pese a la escasa asiduidad con la que nos vemos vas entablando amistad. Y me invitó a charlar en una sala de reuniones de su redacción de periódico, en un ambiente que me recordaba por el color, el formato de nuestro encuentro y el tono distendido, a esas ‘Conversaciones’ que un conocido Banco ha promovido a través de parejas de personajes públicos.

sillones tu y yo

Y hablamos del espacio laboral, del nuestro, de cómo las redacciones de periódicos ya no bullen con ese quehacer antaño ruidoso, de cómo las absorciones y fusiones, de cómo los ERE’s e Internet están esquilmando un sector que representaba una de las patas importantes de la mesa de la democracia. E hicimos extensivo ese lamento a emisoras de radio y televisiones. Constatamos como ni en el mejor de los momentos (entre 1995-2005) para los medios fue un negocio saneado. La escasez de recursos ha provocado que las emisoras funcionen con lo mínimo y las nuevas tecnologías ‘han ayudado’ a ello. Las televisiones comarcales y municipales que sembraron de ‘alcachofas multicolores’ nuestro territorio se han extinguido, casi en su totalidad, y las que resisten, lo hacen como los maquis, a fuerza de tirarse al monte, escapando del cautiverio al que les sometía la administración local de turno.

Y en ese momento le dije: ‘Vicente, y ¿qué hacemos ante la diáspora que provocará en breve el Ente? Ese mismo que albergaba junto a buenos profesionales, un gran número de estómagos agradecidos’.

‘No lo sé, Pedro’ –me confesó. ‘Solo sé que son muchos, muchos más los que ya han tenido que buscarse la vida por otros derroteros, lejos del periodismo. Y este desembarco que ya se ha iniciado, nos trae a la orilla a profesionales viciados, y lo digo desde el mayor de mis respetos. Los que llegan no tienen el cuerpo preparado ni para la realidad de siempre de este mercado, ni mucho menos para cómo ahora se halla’.

‘Y ¿qué me dices de los que se van licenciando año tras año?’ –me suelta él. Me quedé un segundo pensando y le respondí: ‘ya no es sólo nuestro problema, me refiero a los titulados que salgan de periodismo… Vengo de hablar con los ingenieros Industriales, Agrónomos y de Caminos y están pasando por lo mismo; tengo amigos arquitectos que no visan ni proyectan; ¿qué harán, por ejemplo, los publicistas y relaciones públicas? Si los medios de comunicación están heridos de muerte, si las agencias están cayendo a menos que se reconviertan, qué harán las Centrales de medios, qué ha sido del sector publicitario en el que no sé ni como resisten las marcas de automoción, los perfumes por navidad o cualquier otro campo de actividad vinculado a la estacionalidad, ya sea moda, juguetes, alimentación o cerveza, por poner algunos ejemplos’.

A ambos nos sobrevino un atisbo de esperanza, en el fondo, porque amamos nuestra profesión. Me refiero a que la red asume parte del negocio que se ha perdido en la calle, solo que la rentabilidad no es la misma ni de lejos. Y pensamos que deberá haber, por tanto, una criba y si el ‘gratis total’ es algo de lo que nunca hemos disfrutado en nuestro día a día off line, también deberá llegar a ese mundo digital en el que nos desenvolvemos. Una cosa es compartir conocimientos y otra bien distinta que un servicio no esté sujeto a una contraprestación. Y la información siempre fue un servicio en si mismo.     

Aquello de que ‘la verdad nos hará libres’, sigue siendo tan cierto como lo que venimos escuchando en estos días: ‘solo el contenido nos hará diferentes’. Tomemos, pues, buena nota los comunicadores.

Y finalizada nuestra conversación, nos despedimos, sabiendo que, de un modo u otro, seguiremos en contacto.

P.D. Dos lecturas (espero que) recomendables: El último que apague la luz y ¿Para qué servimos los periodistas? (hoy). 

 

Futbolistas, cardenales y viceversa

No puedo más que admitir que he seguido con atención la evolución de los acontecimientos desde la dimisión de Benedicto XVI hasta la elección de Francisco como su sucesor, y toda una serie de perfiles que se van dibujando ahora sobre el nuevo Pontífice.

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Me pasa algo muy parecido con el fútbol. Detesto con todas mis fuerzas cierta prensa deportiva, engalanada de falta de rigor, basada en dimes y diretes, que vive de la bronca, de manera servil y banal. Un periodismo que se jacta de sus fuentes pero que rara vez las nombra. No sé si me parecen más viles unos u otros, reunidos todos al calor de un restaurante caro (no siempre bueno), haciéndose los importantes. Empiezo por admitir que sigo esa prensa muy de cerca, pero vamos a seguir diciendo que el tema en cuestión no deja de ser una banalidad (por mucha pasta que mueva) y que lo mínimo que se les debería exigir es un pelín de decoro. Señores, no se hagan los importantes, que al fin y al cabo no dejan de estar vendiendo su profesionalidad (los chivatos y los soplones).

Dicho esto, y salvando de la quema a otros muchos periodistas deportivos de categoría, seguiré por reconocer que espero con ilusión la apertura del mercado de fichajes. Siempre he comparado este tipo de prensa con la del corazón. Blanco y en botella, a qué negarlo.

El caso es que con todo esto del Cónclave y toda la pesca, atento como he estado a la prensa española e italiana, me ha quedado un regusto a prensa deportiva. Por supuesto, libro de la quema a muchos profesionales que han hecho interesantes análisis sobre los perfiles de los candidatos, sobre las circunstancias actuales de la Iglesia y lo que puede estar demandando, así como el retrato del actual y flamante Papa. Pero no podemos negar que ha sido un auténtico marujeo, que han proliferado las quinielas y que nos han cosido a chismes (nos hablan hasta de la antigua novia del Papa). Oigan, y a mí este tema no me parece banal. Porque, nos guste o no, incide en cierto modo (o puede hacerlo, o debería hacerlo) en el orden de las cosas, en la vida de millones de personas en todo el mundo. Que no, que no se puede tratar el Cónclave como si fuera el Balón de Oro; que Francisco no es Messi, ni es Scola CR7; que aquí no nos jugamos nadie un Campeonato del Mundo, que no.

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Que la realidad, al margen de las creencias particulares, es que el Papa tiene la oportunidad de dar un giro al destino de la Iglesia. Que las señales que nos está enviando van en esa dirección: la elección del nombre, la actitud ejemplar, la rebeldía ante lo pre-supuesto, una vuelta a la esencia… A mí todo esto me huele a giro (esperado) como este Papa me huele a Concilio (aunque no inmediato).

No le sigo en twitter ni en Facebook pero sí estoy atento a través de la prensa a las maneras y a los mensajes que trata de enviar Francisco. Sin olvidar que su elección es en sí un mensaje de quienes le votaron (algunos de los cuales puede que, de hecho, acaben lamentándolo). No me olvido de que ha tenido 8 años para preparar su Pontificado y parece decidido a ejercerlo con firmeza y determinación. Podría decir que rezaré por su éxito. Baste por lo pronto con desearle buena suerte.

Hay una cosa que se me hace bola en el lenguaje de Francisco, leo demasiadas referencias al diablo y al infierno, y muy pocas a la salvación. Tal vez es sólo una sensación; tal vez no he leído lo suficiente; tal vez se trate de un lenguaje con el que no estoy familiarizado (que es ítalo-argentino, jué!). Tal vez.