Ser joven está de moda

Si echas un vistazo alrededor, verás que se lleva ser joven. Pongamos como ejemplo a la casta (que “palabro” se inventó Pablo Iglesias) política. Los que están centrando el interés son los jóvenes. Joven, preparado, con cierto atractivo, comprometido y con pinta de romper con el pasado. Me recuerdan aquel anuncio del Renault Clio, que dio nombre a una generación: los JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados). madinasanchez  

Eduardo Madina, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias o Alberto Garzón son solo alguno de esos nombres. Sí, todos de izquierdas. Quizá porque son los que más están notando la falta de interés entre sus votantes. En la derecha son más fieles. Aún así, he rebuscado en la hemeroteca posibles sucesores de Rajoy y también hay uno que reúne todas esas características, Borja Sémper. iglesias garzon

¿Por qué ahora? Quizá para intentar cambiar las tendencias que indican que el 48,6 por ciento de los españoles de entre 18 y 24 años no participa en las elecciones por desconfianza en la política, desinterés, porque cree que no va a solucionar nada o como forma de protesta contra el sistema, según un estudio de la Universidad de Valencia. semper

Atraer a esas personas es clave para el funcionamiento de la democracia y desde luego no se van a sentir identificadas con Rubalcaba o Rajoy, sino con gente más cercana a su edad, que presenten ideas que vayan más acordes con sus inquietudes y que hablen su mismo lenguaje. Ya no vale con tener un programa, hay que saber venderlo utilizando todos los medios que hay a nuestro alcance para llegar a cuantas más personas mejor.

Pero hay que hacerlo bien, las redes sociales son un altavoz perfecto para los políticos, pero si no se saben usar, mejor dejarlo en manos expertas, porque en ese campo, las mentiras o las falsedades se pagan.

Igual que ocurre con la tele. Puedes salir y soltar tu rollo, pero pocos te van a hacer caso. En cambio si el lenguaje es cercano, entras en debates, no intentas adoctrinar sino explicar…, ahí puedes tener más posibilidades de que te escuchen.

Y no solo son los políticos se han dado cuenta de la necesidad de cambiar. La Casa Real también ha visto la luz y hemos cambiado al jefe del estado por uno más joven para intentar frenar el auge del republicanismo y el aumento del descontento con el ahora rey vitalicio de los últimos años.

Se lleva ser joven. Si hasta quieren jubilar a Xavi Hernández porque está ¡mayor! ¿Con 34 años? Sí, para jugar al fútbol quizá ya tenga una edad, pero Ryan Giggs o Amadeo Carboni siguieron triunfando con 40.

¿Pero ser joven es cuestión de edad o de actitud? Porque hay algunos chicos de 17 que parecen de vuelta de todo, con actitudes más propias de uno de 50 que de uno de su edad. Deberían tener ganas de comerse el mundo, pero solo llegan al Burguer o al Foster. También hay otros que con veintipocos ya han creado su empresa y están rompiendo moldes.

Y ocurre lo mismo con los más mayores. Algunos se han rendido y solo buscan tener un empleo con el que llegar a la jubilación. Y otros que deciden arriesgarse y poner en marcha un proyecto, aportando su experiencia y su ilusión, sin importarles la edad ni lo complicado que pueda ser.

Por eso soy de las que piensa que no importa la edad, importa la actitud. Si tienes ganas de pelear, de conseguir nuevas metas, de estar atenta a los cambios que se producen a tu alrededor y adaptarte a ellos, si estas siempre con proyectos nuevos, con el corazón alegre como afirman Bob Dylan y Bruce Springsteen, siempre serás joven.

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Arranca un nuevo curso, un año nuevo…

Sube las escaleras del primer piso rápido, previo paso esquivo por el hall mientras saluda a la ‘señora burbuja’ de la ventanilla de información y entra en el aula 15, como lo viene haciendo desde hace siete años ¿ya?

Y, sin embargo, cada año es diferente, cada cuatrimestre, en este caso, es una sorpresa, una incógnita, un interrogante saber qué esperan, qué espera él de ellos; bueno, él si que lo sabe: ‘entiendan, por favor, qué hago y el incalculable valor que ese trabajo le puede reportar a su organización, cliente o empresa’. Es lo que tiene el intangible de la comunicación, cuesta entender hasta para los que aspiran a dedicarse a ello.

Vuelven, antes de entrar, esa mezcla de nervios e impaciencia que le dejan a uno la boca seca. Nervios e impaciencia por ver esa treintena de caras nuevas, comenzar a retener los primeros nombres o apellidos, evaluar las primeras impresiones, sacar las primeras conclusiones, sin que ello condicione la intensa relación que van a iniciar durante esos próximos cuatro meses.

Memorable 'Rebelión en las aulas'.

Memorable ‘Rebelión en las aulas’.

Y después de siete años, cómo acometer la materia cuando el contexto ya no es el mismo. Cómo encarar el programa cuando sobre tus pies has visto y esquivado el desplome de empresas, agencias y medios. Cuando has sorteado ere’s, regateas a una crisis que se hace eterna, ves como compañeros desisten y reorientan su camino hacia otros derroteros bien distintos, aunque igual de dignos, eso sí. Constatas las escasas oportunidades para jóvenes. Ves como tú mismo y tu entorno se resienten, por momentos, y aprietas los dientes: ahora tienes una familia. Pero hoy ya no quieres lo mejor para los tuyos, aspiras a lo mismo que el resto, no por conformismo, así lo quieres desde la honestidad y el sentido común. No quieres lo mejor a costa de terceros, el caso es que tú siempre lo tuviste claro.

Es un cambio de paradigma, de mentalidad que se asienta en las nuevas generaciones. Es un poso colaborativo y que invita a compartir conocimientos el que remueve los cimientos de pasadas burbujas y falsos talentos que socavaban el desarrollo del resto. Y tu empiezas a verlo.

Entrañable 'Monsieur Lazhar'.

Entrañable ‘Monsieur Lazhar’.

Y cuando entras y les saludas y os dais mutuamente la bienvenida, por obra y gracia de la comunicación no verbal, antes siquiera de mediar palabra, los más avezados ya han entendido la primera lección de este tiempo que vivimos: vales lo que eres, no lo que representa el cargo que ostentas. Vas a darlo todo y en ese impasse no te sentirás vacío, sino que saldrás lleno, porque no hay mayor recompensa que darlo todo sin esperar nada a cambio y que te lo paguen con atención y participación.

Ese es el valor de la docencia y si ésta la impartes en el Grado de Comunicación, la conjunción de elementos satisfactorios puede ser plena.

¡Bienvenidos, pues, a una nueva temporada! ¡Tomen asiento y guarden silencio, por favor!

‘Conversaciones’, para el banco de Beniparrell

El otro día coincidí con un colega periodista, de ese tipo de personas que pese a la escasa asiduidad con la que nos vemos vas entablando amistad. Y me invitó a charlar en una sala de reuniones de su redacción de periódico, en un ambiente que me recordaba por el color, el formato de nuestro encuentro y el tono distendido, a esas ‘Conversaciones’ que un conocido Banco ha promovido a través de parejas de personajes públicos.

sillones tu y yo

Y hablamos del espacio laboral, del nuestro, de cómo las redacciones de periódicos ya no bullen con ese quehacer antaño ruidoso, de cómo las absorciones y fusiones, de cómo los ERE’s e Internet están esquilmando un sector que representaba una de las patas importantes de la mesa de la democracia. E hicimos extensivo ese lamento a emisoras de radio y televisiones. Constatamos como ni en el mejor de los momentos (entre 1995-2005) para los medios fue un negocio saneado. La escasez de recursos ha provocado que las emisoras funcionen con lo mínimo y las nuevas tecnologías ‘han ayudado’ a ello. Las televisiones comarcales y municipales que sembraron de ‘alcachofas multicolores’ nuestro territorio se han extinguido, casi en su totalidad, y las que resisten, lo hacen como los maquis, a fuerza de tirarse al monte, escapando del cautiverio al que les sometía la administración local de turno.

Y en ese momento le dije: ‘Vicente, y ¿qué hacemos ante la diáspora que provocará en breve el Ente? Ese mismo que albergaba junto a buenos profesionales, un gran número de estómagos agradecidos’.

‘No lo sé, Pedro’ –me confesó. ‘Solo sé que son muchos, muchos más los que ya han tenido que buscarse la vida por otros derroteros, lejos del periodismo. Y este desembarco que ya se ha iniciado, nos trae a la orilla a profesionales viciados, y lo digo desde el mayor de mis respetos. Los que llegan no tienen el cuerpo preparado ni para la realidad de siempre de este mercado, ni mucho menos para cómo ahora se halla’.

‘Y ¿qué me dices de los que se van licenciando año tras año?’ –me suelta él. Me quedé un segundo pensando y le respondí: ‘ya no es sólo nuestro problema, me refiero a los titulados que salgan de periodismo… Vengo de hablar con los ingenieros Industriales, Agrónomos y de Caminos y están pasando por lo mismo; tengo amigos arquitectos que no visan ni proyectan; ¿qué harán, por ejemplo, los publicistas y relaciones públicas? Si los medios de comunicación están heridos de muerte, si las agencias están cayendo a menos que se reconviertan, qué harán las Centrales de medios, qué ha sido del sector publicitario en el que no sé ni como resisten las marcas de automoción, los perfumes por navidad o cualquier otro campo de actividad vinculado a la estacionalidad, ya sea moda, juguetes, alimentación o cerveza, por poner algunos ejemplos’.

A ambos nos sobrevino un atisbo de esperanza, en el fondo, porque amamos nuestra profesión. Me refiero a que la red asume parte del negocio que se ha perdido en la calle, solo que la rentabilidad no es la misma ni de lejos. Y pensamos que deberá haber, por tanto, una criba y si el ‘gratis total’ es algo de lo que nunca hemos disfrutado en nuestro día a día off line, también deberá llegar a ese mundo digital en el que nos desenvolvemos. Una cosa es compartir conocimientos y otra bien distinta que un servicio no esté sujeto a una contraprestación. Y la información siempre fue un servicio en si mismo.     

Aquello de que ‘la verdad nos hará libres’, sigue siendo tan cierto como lo que venimos escuchando en estos días: ‘solo el contenido nos hará diferentes’. Tomemos, pues, buena nota los comunicadores.

Y finalizada nuestra conversación, nos despedimos, sabiendo que, de un modo u otro, seguiremos en contacto.

P.D. Dos lecturas (espero que) recomendables: El último que apague la luz y ¿Para qué servimos los periodistas? (hoy). 

 

La Fatiga de Facebook, o no?

Facebook, que fatiga!

Facebook, que fatiga!

Hace ya tiempo que me ocurrió. Fue en una cafetería en la que coincidimos con unos vecinos a los que no habíamos tratado casi. Habían trabajado y viajado por países exóticos como Irán (cuando era Persia?) y algunos mas del lejano oriente.

Ella era guapísima, morena, alta y con esas cosillas en el pelo como las que se ponía Bo Derek en la película 10! Muy elegante, tranquila y callada.

Hablábamos de países lejanos y hubo un momento en que pregunté como eran los (el gentilicio es inventado, se refería a otro país) coreanos. A ella se le descompuso la cara, se le pusieron los pelos como a Pipi Calzaslargas, le saltaron los chirimbolos del pelo y habló con voz muy fuerte, casi gritando

¡las coreanas (inventado) son unas “@#π~™©øϕ”! y no volvió a hablar.

Recientemente me he encontrado en varias ocasiones con parejas de recién casados de unos treinta y tantos. Cuando sale el tema Facebook a alguna de ellas se le reproduce el “efecto Bo Derek”, echa pestes de Facebook mientras su marido aprovecha el momento para ir a atender a los niños balbuceando algo así como “pero si es por motivos profesionales, soy community manager …”.

Me ha pasado también con señoras en los cuarentas y en los cincuentas.

Pero que está ocurriendo con Facebook, que hasta en la bolsa les va regular?

De entrada tienen 1.100 millones de seguidores, que no está mal!

El 61% de los usuarios dicen que se han tomado algún descanso de varias semanas.  Y otros lo dejan para siempre, el 20% de los adultos online que no utilizan FB lo hicieron en su día y lo dejaron.

El 38% de de los estudiantes dice que lo utilizará menos este año.

Y cuales son los motivos?

El 21% están demasiado ocupados

El 10% no tienen interés en FB

El 10% no encuentran actualizaciones interesantes de sus amigos

El 9% demasiado chismorreo

El 8% esta preocupado porque pierde mucho tiempo y

El 7% se han aburrido

Parece que Facebook está llegando a la fase de producto maduro, aunque no lleva mas de 8 años en el mercado, Cómo está el patio!

Es que, entre nosotros, Facebook es un poco rollo, o no?

¿En qué piensan los que parece que no piensan?

Existe una categoría de personas que a una determinada edad de su existencia creen estar en condiciones de saberlo todo y no saben (casi) nada. Caminan sin tocar suelo, les resbala todo como si vistieran de teflón, suelen elevar el tono de exigencia y en cambio, carecen de la más mínima capacidad de autocrítica.

Se habla, por otros foros, de generaciones pérdidas, sobradamente formados, que no preparados, ¡qué fue de aquellos JASP! Los de hoy, por el contrario, no encuentran la oportunidad de demostrar sus dotes y se alienan, enrocan, se parapetan en su atalaya. Entiendo el disgusto, pero no su reacción pasiva, la de muchos.

El otro día topé con una treintena de ellos y constaté como entraron hasta su cocina para ofrecerles una práctica remunerada y los citaron en su misma casa, en primera y segunda convocatoria… pero debió de ser una mala hora, tanto una como la otra, porque allí no acudió nadie. No lo vieron interesante, ni tan siquiera llegaron a preocuparse de las condiciones… ¿en qué piensan los que no piensan? ¿qué tipo de plasma les recorre las venas?

el-pensador-de-jamia[1]

¿Nos hacemos mayores el resto o de verdad están perdiendo el tiempo? Me miro en el espejo y las arrugas empiezan a surcar mi rostro ante la pasividad de la hidratante de día y la correctora de noche. Y pienso, de nuevo, qué flaco favor hacen el mundo de la publicidad y los copys de turno en su afán por rellenar de texto con palabras huecas el etiquetado de tantos y tantos productos, sobre todo, de cosmética.

Pero volviendo al asunto ¿De qué pasta estamos hechos cuando ya nada parece lo suficiente heavy como para impresionarnos? Tragamos y tragamos con desdén y de vez en cuando surgen voces disonantes que nos arremolinan en atropellada algarada como la perorata de Beatriz Talegón, que si por los organizadores del congreso hubiera sido, si que la meten en el ‘talego’ o el adalid de los economistas indignados, no como aquel beato de Liébana, también ilustre y cuya festividad se celebra tal día como hoy (19 de febrero, ¡albricias!), sino Gay de Liébana, flemático, socarrón y torticero, capitán del youtube y alborotador de tertulias.

¿Cuántos más de todos ellos necesitamos para lanzarnos unos y otros a reclamar lo que es justo? Ya no es tiempo de seguir cargando a diestro y siniestro desde el sofá, empecemos siendo críticos y exigentes con nosotros mismos y quizá las cosas vayan volviendo a su sitio.

Carguen contra el Duque, pero también contra los que con alegría extendían sus talones desde el cajón público, carguen contra aquellos que pese a compartir lecho ‘no saben’ de los usos y costumbres de quien tienen durmiendo a su lado, carguen contra los cínicos y los listos. Pero, sobre todo, recordemos a los que vienen por detrás que hay otra manera de hacer las cosas y tanto ellos como nosotros nos debemos levantar y hacerlas.

Y si no, escuchen a un maestro y a una aventajada alumna.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/premios-goya/jose-sacristan-goya-mejor-actor-principal/1692886/

 

Damned lies

Hoy me ha llamado la atención el tema en dos periódicos (digitales). Visto el actual nivel periodístico nacional (opino del de aquí porque los de allá no los conozco y tampoco me interesan, a qué engañarnos), no sé qué me extraña… Fusilar un estudio y amoldarlo a lo que al público puede interesar. Perdón, llamar la atención, porque cuando se trata de algún estudio, encuesta o estadística, casi siempre hay alguien financiando el estudio del que espera sacar beneficio.  Lo que yo denominaría “Ripoff marketing” (se me perdone si mantengo la esperanza de acuñar algún término alguna vez), porque no es algo engañoso, aunque pretende engañar, no, es un timo.

Claro que lo que me ha llamado la atención es el titular “La mitad de valencianos renunciaría al sexo por entender inglés”. ¡Válgame! Al que lo haya visto y no le haya llamado la atención es –igual que en la canción- como al que no le guste el vino: es un animal.  Suena interesantísimo porque así, de buenas a primeras, uno piensa “vaya una trola”. No me digan, que eso no se lo cree uno. No porque los valencianos seamos especialmente vigorosos y apasionados (¡que lo somos!), sino porque uno jamás confesaría que en su escala de intereses entender inglés esté por encima de mantener (buen?) sexo, durante un año especifica después. Pero vamos, a mí es que un estudio, por muy Universidad de Cambridge que sea, basado en una exhaustiva encuesta –dice- de 100 preguntas a 1.700 individuos (e individuas, supongo) españoles (y españolas), pues qué quiere que le diga, que me parece empezar mal. Me veo yo a los encuestados, que te abordan por la calle y pocos son los que se paran, pero si te dicen que son 100 preguntas… Amos, por favor. Pero es que si me pongo a imaginar una sala con uno o 1.700 individuos (previamente remunerados) completando las respuestas a 100 preguntas, me imagino que a partir de la 17 la mitad ya están pensando en la hora de comer, la lista de la compra, la vecina del 6º o en las musarañas. En fin, esa es la fe que les tengo yo a las encuestas y las estadísticas. Porque una “ciencia” basada en la honestidad humana es la menos científica de todas las materias.

Bueno, pues esta aún va más allá y recurre al “hijoputismo” acuñado por Elvira Lindo (ella sí acuña términos y se lo reconozco), porque al preguntar sobre el nivel de inglés de los políticos españoles Rajoy, ZP, Aguirre y Aznar, aún se permiten opinar que el que peor nivel tiene es el actual presidente del gobierno. Y yo, salvo el bochornoso episodio de Aznar en Boston y Texas, no recuerdo haber oído hablar a estos políticos en inglés. Ni les doy ni les quito, me es desconocido.

NoMuzzy

Vamos a por más respuestas ridículas. Los españoles opinan que alemanes y japoneses tienen un nivel de inglés sobresaliente. No dudaré de los alemanes teniendo en cuenta que el inglés es una lengua germánica pero ¿los japoneses? Por ahí no paso. Por poco que uno haya atendido a cualquier turista japonés habrá entendido que andan justitos. Pero es que cualquiera que todo fulano que conozco que ha visitado Japón (gente de mundo con idiomas, en plural) dice que allí no habla inglés ni cristo que lo fundó. La experiencia me dice que, puestos a elucubrar datos sin contraste (lo fácil que sería hacer un examen de nivel), en los países bálticos controlan mucho más el inglés, y tiene que ver con que su idioma sólo se hable en su país. Tal vez tenga algo que ver que el español sea la 2ª lengua en número de hablantes nativos, por delante del inglés y sólo por detrás del mandarín.

Pero el estudio dice más cosas interesantes, como que “con un 26% de paro a nivel estatal, los complejos al hablar inglés frenan al 60% de los encuestados a la hora de irse a otro país a buscar trabajo”. Pamplinas, no nos vamos porque en España se vive mejor o porque somos unos caguetas o comodones o conformistas, lo que se quiera, pero cuando uno quiere algo, no le frena el idioma. Si se fue ‘pa Alemania Pepe

Les invito a leer ambos artículos (uno viene hasta firmado, ¡vaya desvergüenza!). De verdad que vale la pena. Uno de ellos termina con un dato tan alarmante como desternillante: “aprendemos solos, el 72% con canciones”.

Para terminar, hay un dicho inglés según el cual hay tres tipos de mentiras: lies, damned lies, and statistics. Tal vez hubiera que añadir journalism.

2008-06-28 Journalism

¡Qué alguien pare esto!

Sobrepasas los 40 y todo transcurre a velocidad de vértigo. ¿El tiempo no dura lo mismo para todos, sea cual sea la época o el momento? ¿Por qué en nuestra infancia los días parecían más largos? ¿Por qué esas tardes de ‘me aburro’ resultaban interminables?

El caso es que cuando éramos jóvenes ya nos lo advertían nuestros mayores y evidentemente creíamos que ‘chocheaban’ y hoy, en cambio,  nos atemorizamos al tener su mismo pensamiento.

Nos hacemos adultos y dejamos muchas cosas atrás, lugares entrañables, objetos personales, amistades (que no lo serían tanto), recuerdos que nos asaltan en la mitad de la noche, algunos agradables pero confusos como los de antiguos amores, otros no tanto, como aquellas pesadillas de exámenes ‘sorpresa’ cuando hace más de quince años que no hacemos ninguno. Pero el caso es que todo va a velocidad de vértigo, desde que trabajas (por decirlo de algún modo, en estos años), vives en pareja, eres padre… y hay una cuestión, sobre todo lo demás, que nos revela la rapidez con la que se mueve el calendario y es lo reducido que se queda tras el ‘centrifugado de madurez’ cuando descubres como se te solapan todos los planes y a mi, personalmente, me pone de mal talante no poder llegar a todo y entonces, mi cuerpo, como una señal de basta, de stop: peta.

Mi grupo de vecinos juerguistas del ‘guaxap’ envía un mensaje para ver el Valencia – Atlético en algún bareto, mientras mi primo, el músico, me avisa que el día de antes tienen una sesión en Lemmon Hobs y resulta que tengo una cena con unos amigos que ya habíamos aplazado una vez… y es la segunda ocasión en que un concierto de mi primo se solapa cuando quedo con estos amigos ¡Diantres!

Quiero ir a Mestalla con mi hermano y unos amigos, los mismos que han organizado una barbacoa en casa de Emilio para el día siguiente y que ya han retrasado dos veces: una de ellas por mi culpa-agenda. Mientras el grupo de periodismo-papis intentamos montar una tarde de ‘parque de bolas’ previa al partido de Mestalla.

Todo eso esquivando alguna cena de antiguos alumnos porque te coincide con un ‘finde’ rural, algún cumple de peques, porque no puedes estar en tres sitios al mismo tiempo y una quedada familiar porque tienes que decidir entre familia natural o política…

O cuando entre el ‘guaxap’ tratas de cerrar una quedada de grupo, mientras que por mail te convocan a otro sarao o en otro grupo de facebook se está poniendo fecha para otra cosa… y todos revisamos nuestras agendas y que si este día no, que ese otro tengo boda, pues el otro yo tampoco que tengo cumple de mi tía abuela, pues nosotros el otro estamos en Beniyoquesé… y a todos nos queda encima la sensación extraña de que los demás igual no ponen mucho de su parte… cuando todos somos iguales.  

Total, empiezo el puente y al segundo día peto. Lo normal. Y evidentemente la agenda salta por los aires. Diagnóstico: virus estomacal con proceso diarreico severo y congestión muco nasal. Para cuando salgo del trance de flojera en el que me encuentro escribo estas palabras y me asalta la duda: ¿acumulamos demasiados compromisos, nuestra vida social, que si bien ya soporta una comunicación incompleta debido a nuestras responsabilidades, se resiente? ¿Las relaciones son más inconstantes y efímeras que en nuestra juventud, cuando un amigo lo era todo?

Entre (amigos) copas

¿No tenemos la sensación de que hay personas que disfrutan con los prolegómenos (proceso de comunicación inicial) y se difuminan luego en la cita-quedada-desenlace?

¿Toda esta sobe exposición de elementos para favorecer la comunicación (redes, guaxap, mail, sms, en desuso, éste último, sin entrar ya en el chat, skype, hell, viber…) grupal, no nos idiotiza un poco a la hora de mantener relaciones normales (entiéndase aquellas en las que participan todos los sentidos) entre la familia, compañeros o amigos?

Tengo serios problemas para recordar mis constraseñas…

¡Qué alguien pare esto por Dios! Qué yo me bajo… me voy al baño 😦

 

PD: vale si, todas estas herramientas nos ayudan cuando es difícil hacer un hueco en la agenda, pero es tan chulo verse y reírse en directo…