La milonga de emprender

Estoy cabreadísima.  Últimamente se habla mucho de los emprendedores como si fueran unos superhéroes o algo parecido. No hago más que leer noticias como que “Rajoy lanza un compromiso con los emprendedores“, que “Cospedal pone 28 millones de euros a disposición de jóvenes emprendedores”; queMadrid busca emprendedores con espíritu olímpico”; o que el “Programa ‘Lanzadera’ de Juan Roig para emprendedoresva a traernos numerosos beneficios sociales.

Emprender por emprender no va a ninguna parte

Emprender por emprender no va a ninguna parte

Y pienso, ¡qué asco! Creo que se está usando el concepto de emprendedor como un argumento político para eludir responsabilidades y ganar votos. Estos políticos que nos gobiernan y nos han gobernado hasta ahora no tienen ni idea de las cuestiones relativas a emprender y es inútil que nos convenzan sobre ello. Señores, emprender por emprender o hacerlo por necesidad no va a ninguna parte ni es la salvación a nuestros problemas. Dejen de vender la cabra de que emprender es guai porque no es cierto.

Si algún político de los que tanto habla de emprendedores tuviera un poquito de experiencia en esta materia (y un muchito de decencia), podría darnos lecciones. Mientras, por favor, dejen de hacer el ridículo porque ninguno de ustedes, que yo sepa, ha sido nunca emprendedor. Realmente, de lo que podrían darnos clases es de cómo ser opositor y, después, funcionario: Rajoy, administrador de la propiedad desde los 24 años; Rubalcaba, profesor universitario desde los 25; Sáez de Santa María, abogado del Estado desde los 27…

Los emprendedores son una pieza más de la sociedad, igual de importante que la de los funcionarios y la de los trabajadores por cuenta ajena. Pero, intentar que uno sea lo que no es o no quiere ser no tiene ninguna lógica y es una excusa para centrifugar las responsabilidades: si estás en el paro, es por tu culpa, por no haber emprendido con éxito.

Si todos fuésemos emprendedores no habría instituciones públicas y nadie querría ser funcionario. Tampoco podríamos encontrar trabajadores para las empresas porque todo el mundo tendría la suya propia. Y, ¿a quién iba a premiar Juan Roig para que compartiera con los demás sus habilidades, conocimientos y recursos y desafiara a las dificultades existentes?, tal como recoge en la convocatoria de su programa Lanzadera. Pues, a nadie.

Señores políticos, dejen de liar con el tema de emprender

Señores políticos, dejen de liar con el tema de emprender

Por favor, dejen de liar la madeja y trabajen de una vez la paz y la igualdad social. Consigan crear instituciones públicas en las que los funcionarios tengan vocación de servicio público, ayuden a que los trabajadores tengan unas buenas coberturas sociales y creen de una vez puestos de trabajo.

No intenten que un funcionario monte una empresa porque no va a funcionar. No pretendan que alguien que ha sido, y quiere seguir siendo, trabajador por cuenta ajena, ahora se vuelva empresario en dos días a cambio de una tarifa plana de autónomo.

Emprenderá quien realmente sienta que puede hacerlo. Así de simple. No los 6 millones de parados, que no encuentran trabajo, por mucho que les quieran convencer de que ese camino va a ser su salvación definitiva.

Tengan sentido de la responsabilidad, por favor, y dejen que cada uno sea lo que le dé la gana. No vendan ilusiones falsas, ni cuentos chinos, ni verdades a medias a cambio de un puñado de cuotas de autónomo, porque lo único que van a conseguir es que la gente se frustre de nuevo.