Mas o el verbo (massa) fácil y Rajoy y su intermitente voto de silencio

Arturo habla… i Marià, encara que li costa, respon.

El señor Mas insiste… i el senyor Rajoy es aferra a la llei.

El Presidente de la Generalidad apela a la soberanía popular… i el President del Govern a la sobirania popular de tots els espanyols.

I tots dos parlen de dialec, però este no fluix i com un matrimoni enrocat i aferrat al divorci, tiren de tribunals. Un Tribunal Constitucional que es reunix en temps récord i fica cara de NO a la consulta per unanimitat, encara que es dona cinc messos per a rumiar una resposta definitiva.

O sea, que todo se aborta pero nada se concreta y los resquicios que dejan unos y otros dan pie al de enfrente para revisar y reconducir su estrategia.

Encuentros...

Encuentros…

Y ¿cómo pinta desde el punto de vista de la comunicación? Pues vemos a un Mas que se torna hiperactivo en materia de verborrea, locuaz, prolijo en metáforas, contador de historias, pero al estilo de aquellos cronistas, que se las llevaban a su terreno (que se lo digan a aragoneses, valencianos o astures, por citar algunos de los que han ido perdiendo su condición de ‘históricos’ en el plano administrativo). Mientras que Rajoy es de los que opta por una comunicación silenciosa, de los que creen que el tiempo lo soluciona todo y es bien sabido que cuando estalla la crisis… hay que dar la cara. Hay que tomar las riendas y utilizar todos tus recursos en un objetivo común: minimizar el impacto. Algo que, desde este humilde sitio, pensamos que no ha hecho.

En cambio, si pensamos que la algarada, la protesta, la reclamación hay que ser lo suficientemente astuto para acallarla, hasta convertirla en diálogo. Y una vez trasladado a ese nivel, el diálogo, se combate con diálogo.

... O desencuentros.

… O desencuentros.

No vamos a entrar en el discurso de unos y otros, en que si quieren votar que voten, en el hecho de cortina de humo que asume este asunto a nivel mediático y los esfuerzos que destinan unas administraciones y otras, desviando la atención de todos de esta larga crisis que atenaza a miles y miles de familias y que este contencioso se las trae al pairo.

El caso es que en el plano comunicacional Mas se desborda, se desparrama y Rajoy, ni llega, ni llegará nunca. Conclusión: no están para pasar de curso, la putada es que no son alumnos, ejercen de tutores y no son un buen ejemplo para el conjunto de su alumnado: catalanes, españoles… todos.

 

 

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El placer de la comunicación sencilla

¿Cuánto tiempo hace que caminas como sin rumbo por la calle y no te paras a ver un atardecer, escuchar la lluvia (bueno eso es porque aquí en Valencia casi no llueve y cuando llueve, llueve muy mal) o respirar un poco de aire en el parque? ¿Cuánto hace que no quedas con los amigos simplemente para charlar, con los móviles apagados, verse las caras sin webcam y compartir unas sonrisas más allá de los emoticonos del Whatsapp que nos tienen secuestrados a todos?

¡Pues todas esas cosas son gratis! Y, además, comunicarlas no cuesta nada, que lo sepáis.

No necesitas casi nada para  FUENTE: Flickr.com

No necesitas casi nada para tener una vida agradable
FUENTE: Flickr.com

Estamos mal de la cabeza y no lo sabemos. Hace demasiado tiempo que sólo parece que los grandes ascetas disfrutan y son felices sin tener la necesidad de acumular más y más trabajo, más y más cosas inútiles que, una vez están en nuestras manos, descubrimos que no nos hacen felices, sino más bien lo contrario, nos esclavizan y se transforman en un puente para conseguir algo más grande y exclusivo. Queremos el último modelo de artilugio “guayparanada” porque estamos seguros que si acabamos consiguiéndolo vamos a ser “lo más”. Hipotecamos hasta a nuestros nietos por conseguirlo, pero es igual, nos sentimos igual de pringados y de pringadas.

Lo que parece claro es que algo hacemos mal, ya no es la búsqueda de la felicidad lo que nos mueve, sino el gustirrinín ese que nos da (humanos que somos) tener más que la vecina del quinto, enseñarlo y que le reconcoma la envidia cochina. ¿Alguna vez has llegado a pensar que no necesitamos casi nada de lo que nos meten en la cabeza para tener una vida agradable? Igual esta es la gran trampa del capitalismo salvaje que vivimos. Con ella nos tienen atrapados por el pescuezo, nos han hecho creer que la vida se reduce a una lucha por amontonar, al “estilo Diógenes“. Nos hemos transformado en simples robots que mueven la rueda para retroalimentarla una y otra vez, hasta el infinito.

Nos matamos trabajando por unos eurillos (que en realidad no tienen más valor que el que les dan las cosas), con ellos compramos muchas veces cacharros inservibles que otros robots fabrican y caprichos superflúos. Nos quedamos sin blanca y seguimos trabajando para conseguir más eurillos y así vuelta a empezar. Es una rueda no muy distinta a la de los hamsters, pensémoslo bien.

Hay puestas de sol que pueden llenar nuestras almas FUENTE: commons.wikimedia.org

Hay puestas de sol que pueden llenar nuestras almas
FUENTE: commons.wikimedia.org

Ahora que estamos ya en otoño, que las horas parece que se acortan un poco más y que todos volvemos a la marcha habitual, igual es un buen momento para intentar volver al placer de la comunicación sencilla, a las cosas que no requieren ni complicaciones, ni gastos, ni siquiera Wi-Fi de Gowex. Cosas como parar en un banco al atardecer (de los de sentarse, que los otros dan grima) y disfrutar de una puesta de sol, sucede a diario pero la pantalla del Iphone no nos deja verla. Entonces descubriremos que la felicidad no entiende de ideología, ni de economía, ni de bolsa ni de hipotecas ni del FROB. La felicidad es más simple que todo eso, está en nosotros, hemos de saber cultivarla, de comunicarla con cosas simples y humanas que al final son las que nos llenan. Entonces descubriremos que la vida no es un asco, como nos están haciendo creer incrustándonoslo a martillazos en nuestro ADN para así hacernos sentir desgraciados y mantenernos aborregados a su merced.

Contaba John Lennon que cuando tenía 5 años su madre le decía que la felicidad era la clave de la vida y que un día en el colegio, un profesor le preguntó qué quería ser de mayor. Lennon contestó: feliz. El profesor le reprochó que no entendía la pregunta y dice que él respondió: usted no entiende la vida.

Por eso, quisiera desearos de todo corazón que seáis capaces de encontrar ese momento de paz y felicidad que os merecéis, esa puesta de sol que llene vuestras almas. Yo voy a intentarlo, me hace mucha falta.

El quinto poder

Este verano una campaña en las redes sociales ha dado mucho que hablar. Me refiero a la campaña del Cubo Helado para dar visibilidad a la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica). Los vídeos de gente famosa tirándose cubos de agua helada llegaron a los informativos de todo el mundo y el fenómeno ha estado en boca de todos. Y aunque a nivel monetario, la recaudación no ha sido muy elevada, sí que ha servido para dar a conocer la enfermedad y los problemas a los que se enfrentan las personas que la padecen.

Es solo un ejemplo del poder de las redes sociales. Estar en la red puede ser algo más que un clic para entrar, decir que me gusta o compartir. Muchos movimientos sociales se han constituido a través de la red y utilizaron su poder de propagación para conseguir muchos de sus objetivos. Ahí están la Primavera Árabe o el 15-M para dar fe de su éxito. O de manera más cercana, plataformas como Change.org y Avaaz.org recogen miles de peticiones para solucionar algunos de los problemas más importantes para los ciudadanos.

En términos más prosáicos, las cadenas de televisión están usando los comentarios en Twitter para poder medir las audiencias de sus programas, es una manera de testarlos automática y puede ser muy atractiva para los anunciantes.

Pero a ese poder de las redes casi no se le da importancia. Se presta atención a cosas curiosas (como que El Quijote se pueda leer en 17.000 twuits), solidarias o comentarios fuera de tono de algunas personas. Se señala lo fácil que es lanzar un rumor en la red y que este se propague o se analizan hasta la saciedad los tweets de famosos o sus fotos en Instagram. Todo menos escuchar y prestar atención a lo que la gente habla en las redes.

quijote

Y no solo son las redes sociales donde puedes encontrar información de lo que piensa en sí la sociedad, si pones en Google la palabra foros aparecen más de 60 millones de entradas. Si escribes blog salen más de cinco millones. Así de fácil y así de variado, porque hay desde política, tecnología u ocio, hasta noticias del corazón, niños o animales. ¡¡¡Hasta he encontrado un blog dedicado a la muñeca Nancy!!!

quinto poder

Todo ello demuestra el potencial de lo que algunos ya consideran el quinto poder. Un poder que es de todos y en el que todos participamos de alguna manera. Es más democrático y más accesible. Esperemos que no se desvirtúe, como se han desvirtuado los otros.

5 cositas que dan penita en los medios

1. Cada vez que escucho en programas de televisión nocturno: ‘vamos a avanzarles las portadas de prensa de mañana’, y el presentador las muestra en pantalla a través de impresiones en papel siento como si explotasen tres docenas de gatitos.

gatitos

Conclusión: hay cadenas de televisión que todavía funcionan como el siglo pasado.

2. Cada vez que me advierte un compañero con el manido: ‘mañana abrimos con… y lo petamos’, siento como se desangra el periodismo.

Conclusión: las exclusivas hace tiempo que dejaron de ser la chispa del periodismo, para eso hay miles de frentes, foros, sitios… sólo (parte de) la administración, los políticos y los propios medios recurren al papel ¿Trazamos un porcentaje de lo que representan estos tres respecto al resto de la opinión pública y nos centramos en análisis e investigación?

3. Cada vez que veo a medios (prensa, radio o TV) tratar cuestiones que hace días han transitado por la red me dan pinchazos en el costado izquierdo de mi pecho ¡penita! 😦

Conclusión: ¿por qué no buscan su propio sitio en lugar de andar a remolque por el mundo de la información?

boom

4. Cada vez que, además, algún medio cae en la trampa y se hace eco de algo que no es más que un bulo en la red… voy a la iglesia más cercana, da igual del culto que sea, y enciendo una velita.

Conclusión: ¿Qué fue de esa función social que reportaba veracidad y credibilidad al medio al contrastar la información? ¿Sucumbió ante las continuas reformas laborales?

5. Cada vez que las cadenas lanzan sus audiencias en plan mega top y el liderazgo está en un share del 21%, por ejemplo, y eso se traduce en 3 millones y algo de espectadores y el resto de cadenas sumando sus porcentajes aportan, pongamos por caso, casi 5 millones de personas más, en el mejor de los casos; esto nos ofrece pues, que de un espectro de 40 millones de habitantes cerca de 8 están viendo la tele convencional, nada que ver con los felices años en los que en los hogares se reunían todos sus miembros alrededor de ‘la caja’.

Conclusión: Fragmentación y pérdida paulatina de audiencias… ¿Se programa para un 20%? Puede que el resto (un 80%) de habitantes in Spain en horario de prime time o bien no tiene TV, o pasan de verla, o escogen su programación a la carta por internet, o tienen otras prioridades (trabajo, lectura, sexo… sueño) o son zombis y el aparatito del share registrado en un millar de hogares españoles de forma totalmente confidencial, simplemente, no los detecta. Esto se puede aplicar a radio y prensa, también, donde el EGM es un pozo de inspiración inagotable para la literatura de ciencia ficción, tras conocer lo que dan de sí las analíticas en la red.

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En definitiva, ‘las medias’ en los medios son tan pobres como en política… quizá si los medios mostrasen una vis más independiente sobre estos últimos les iría mejor, pero cuando la agenda nos la marcan sus señorías, no cabe duda que las audiencias bajan. Eso y que la creatividad no está tan valorada como el ‘copia y pega’ de lo que funciona.