Simbología santa

Tenía la intención de escribir un post sobre la simbología de la Semana Santa y cómo se ha utilizado con el paso de los siglos para comunicar a los fieles la doctrina católica pero todo lo que me sale es poco respetuoso con la cosa religiosa. Y no me apetece ser poco respetuosa aquí, la verdad.

Señor Indio Cherokee

Y es que parece que en cuanto se habla de religión y una dice que los símbolos de la Semana Santa le parecen más o menos lo mismo que la danza de la lluvia de los indios cherokee, la gente se suliveya que es una barbaridad. Y, qué quieren que les diga, es lo mismo: una manifestación pública de fe, cargada de simbología. Una, de señores con plumas invocando a la lluvia purificadora; otra, de señores con capuchones representando escenas de la Biblia. Y son las dos igual de respetables.

Quizás la diferencia más importante es que hay poquitos señores con plumas que saltan mirando las nubes y millones de señores que estos días llevan capuchón (que miran lo de la lluvia también, pero por otras razones). Porque, en lo demás, pues viene a ser lo mismo: un proceso comunicativo intencionado, dominado por los símbolos, comprendidos y compartidos por todos los receptores, fieles, en estos casos.

Señores Nazarenos

Señores Nazarenos

Esto me lleva a pensar que quizás (quizás sólo, ojo) las manifestaciones públicas de la fe son, básicamente, una cuestión de símbolos que transmiten el mensaje y cohesionan al personal. Y es aquí donde la Iglesia católica ha sido la más lista a lo largo de la historia, en lo de la cohesión: la de cosas que se le han ocurrido para hacer piña y conseguir que mucha gente comparta la simbología religiosa durante todos estos siglos: procesiones, misas, sacramentos, quedadas mundiales para ver al Papa…

El caso es que, como decía, después de mucho escribir y borrar, escribir y borrar, me he dado cuenta de que, por muy bien que me la sepa, igual no soy la más adecuada para tratar el tema de la simbología de la Semana Santa, a pesar del enorme valor comunicativo que ha tenido a lo largo de los siglos y de lo que me gusta el tema. El de la simbología y la comunicación.

La imagen del Indico Cherokee es de aquí y la de los nazarenos de aquí.

¿Novela negra o literatura fúnebre?

Necropolis de Argiñeta

Siempre puedes elegir entre la literatura funeraria y la novela negra. Necrópolis de Argiñeta, Elorrio, Bizkaia.

Todo empezó el puente de Todos los Santos de 2012.

En mis manos cayó un libro “Aquí yace … o no”, el libro que tienes que leer antes de morirte, de Marta Sanmamed. Estaba calentito, recién publicado y con la tinta todavía húmeda.

aqui yace

de Marta Sanmamed

Marta toca todos los temas … fúnebres, sólo con leer el índice te puedes morir de la risa, pero la historia de las esquelas de El País de cada 21 de marzo -recordando a Elena Lupiañez Salanova- es realmente interesante.

Encuadernada para morirte de gusto excepto el efecto de las fotos, en blanco y negro sobre el papel color crema, que pierden mucho con ese fondo.

En temas fúnebres lo de las fotos no está arreglado porque los autores en muchos casos no se pueden recorrer todos los cementerios, o no son fotógrafos profesionales, por lo que tiran de imágenes facilitadas por otros. Además los cementerios no tienen por que ser los sitios ideales para hacer fotos alegres, con mucha vidilla.

Jesús Pozo escribe “De cuerpo presente”, Vida, anécdotas y curiosidades de 13 sepultureros. Yo creo que le sobra uno porque con Fray Tobías, el fossor poeta, me da la sensación que se rayó un poco. Jesús nos explica en el glosario que cadáver es “el cuerpo humano durante los cinco primeros años siguientes a la muerte”, en cuanto cumples ese plazo te conviertes en resto cadavérico, que suena peor incluso.

Así que ya sabes, al morir nos dividimos en dos. El cuerpo se convierte en cadáver y a los 5 años (si no te han incinerado) en restos cadavéricos. El alma se va por otro lado y puede acabar en 4 lugares diferentes que son el cielo, el infierno, el purgatorio o seguir vagando por este mundo como un fantasma.

Me atreví con un tercero de Nieves Concostrina, “Polvo eres”, con una gran colección de esquelas, epitafios y anécdotas aunque las fotos … lo dicho antes. Una especie de Celtiberia Show de Luis Carandel, pero en siniestro.

Sinceramente hay que disfrutar poco a poco este género literario que es la literatura fúnebre, un género atípico. Me quedo con ‘Aquí yace…’ si tengo que elegir.

Para otro puente he dejado los libros de Paco Belmonte, sepulturero y escritor.

De ahí decidí pasar a la novela negra, por dar un poco de alegría a mi experiencia literaria que estaba un poco gris en esos momentos. Y me atreví con 3.

Por cierto si quieres saber algo de detectives y de sus autores este es tu blog  del cacereño Eugenio Fuentes.

Leí una novela de Raymond Chandler del detective Philip Marlowe, un clásico. Fuera de las películas no sabía que existiera Marlowe: un clásico delicioso. No recuerdo el título.

Después leí “Tatuaje” de Manuel Vázquez Montalbán con el detective Pepe Carvalho con el que disfruté desentrañando los misterios de un asesinato.

Y por último leí “Los que hemos amado” de Willy Uribe, una novela de dos surfistas de Getxo que en los años 80 viajan a Marruecos a hacer surf (o es a comprar hachis?) y … más muertos que en una película del Oeste. Willy ya lo dice, “Trataré de explicarte lo que pueda, aunque Sergio Santos era un tío muy complicado”.

Ahora he decidido pasarme a la novela negra nórdica, la trilogía de Stig Larsson a base de:

  • Los hombres que no amaban a las mujeres.
  • La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina.
  • La reina en el palacio de las corrientes de aire.

Este autor tuvo la mala pata de morirse justo antes de publicarse la primera de ellas, en fin.

De todas formas como ya las leí en su día voy a re-visionar los DVDs de las tres películas: cine sueco, planos cortos, la “alegre” Noomi Rapace y pocas sonrisas. No va a ser la alegría de la huerta pero … al leer el título de esta entrada, ¿te esperabas algo más alegre?

Futbolistas, cardenales y viceversa

No puedo más que admitir que he seguido con atención la evolución de los acontecimientos desde la dimisión de Benedicto XVI hasta la elección de Francisco como su sucesor, y toda una serie de perfiles que se van dibujando ahora sobre el nuevo Pontífice.

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Me pasa algo muy parecido con el fútbol. Detesto con todas mis fuerzas cierta prensa deportiva, engalanada de falta de rigor, basada en dimes y diretes, que vive de la bronca, de manera servil y banal. Un periodismo que se jacta de sus fuentes pero que rara vez las nombra. No sé si me parecen más viles unos u otros, reunidos todos al calor de un restaurante caro (no siempre bueno), haciéndose los importantes. Empiezo por admitir que sigo esa prensa muy de cerca, pero vamos a seguir diciendo que el tema en cuestión no deja de ser una banalidad (por mucha pasta que mueva) y que lo mínimo que se les debería exigir es un pelín de decoro. Señores, no se hagan los importantes, que al fin y al cabo no dejan de estar vendiendo su profesionalidad (los chivatos y los soplones).

Dicho esto, y salvando de la quema a otros muchos periodistas deportivos de categoría, seguiré por reconocer que espero con ilusión la apertura del mercado de fichajes. Siempre he comparado este tipo de prensa con la del corazón. Blanco y en botella, a qué negarlo.

El caso es que con todo esto del Cónclave y toda la pesca, atento como he estado a la prensa española e italiana, me ha quedado un regusto a prensa deportiva. Por supuesto, libro de la quema a muchos profesionales que han hecho interesantes análisis sobre los perfiles de los candidatos, sobre las circunstancias actuales de la Iglesia y lo que puede estar demandando, así como el retrato del actual y flamante Papa. Pero no podemos negar que ha sido un auténtico marujeo, que han proliferado las quinielas y que nos han cosido a chismes (nos hablan hasta de la antigua novia del Papa). Oigan, y a mí este tema no me parece banal. Porque, nos guste o no, incide en cierto modo (o puede hacerlo, o debería hacerlo) en el orden de las cosas, en la vida de millones de personas en todo el mundo. Que no, que no se puede tratar el Cónclave como si fuera el Balón de Oro; que Francisco no es Messi, ni es Scola CR7; que aquí no nos jugamos nadie un Campeonato del Mundo, que no.

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Que la realidad, al margen de las creencias particulares, es que el Papa tiene la oportunidad de dar un giro al destino de la Iglesia. Que las señales que nos está enviando van en esa dirección: la elección del nombre, la actitud ejemplar, la rebeldía ante lo pre-supuesto, una vuelta a la esencia… A mí todo esto me huele a giro (esperado) como este Papa me huele a Concilio (aunque no inmediato).

No le sigo en twitter ni en Facebook pero sí estoy atento a través de la prensa a las maneras y a los mensajes que trata de enviar Francisco. Sin olvidar que su elección es en sí un mensaje de quienes le votaron (algunos de los cuales puede que, de hecho, acaben lamentándolo). No me olvido de que ha tenido 8 años para preparar su Pontificado y parece decidido a ejercerlo con firmeza y determinación. Podría decir que rezaré por su éxito. Baste por lo pronto con desearle buena suerte.

Hay una cosa que se me hace bola en el lenguaje de Francisco, leo demasiadas referencias al diablo y al infierno, y muy pocas a la salvación. Tal vez es sólo una sensación; tal vez no he leído lo suficiente; tal vez se trate de un lenguaje con el que no estoy familiarizado (que es ítalo-argentino, jué!). Tal vez.

Valencia en Fallas

Las Fallas son una fiesta eminentemente sensorial: el omnipresente ruido de petardos y los pasodobles en las calles, para acompañar a los falleros en sus pasacalles; el olor de la pólvora allá por donde vas; el olor y el sabor del chocolate con buñuelos; los colores de los monumentos falleros y de los trajes de las falleras; el contacto con las miles de personas en todas partes, el calor del fuego purificador…

Las Fallas son una fiesta sensorial.

Quizás por eso son tan apreciadas por visitantes de todo el mundo, año tras año. Para cualquier forastero es fácil apreciar a través de sus sentidos la riqueza y la espectacularidad de la fiesta, que se vive intensamente en las calles de los pueblos y ciudades. Porque los sentidos no engañan, ¿no? Uno ve lo que ve y escucha lo que escucha, ¿no?

Den al play en este vídeo, cierren los ojos y escuchen atentamente:

 
La 9ª Sinfonía de Vicente Caballer.

Los sentidos también nos engañan, miren, si no:

Disfruten de lo que queda de las Fallas. Y si no han podido venir este año, vengan el que viene, no se arrepentirán.

La milonga de emprender

Estoy cabreadísima.  Últimamente se habla mucho de los emprendedores como si fueran unos superhéroes o algo parecido. No hago más que leer noticias como que “Rajoy lanza un compromiso con los emprendedores“, que “Cospedal pone 28 millones de euros a disposición de jóvenes emprendedores”; queMadrid busca emprendedores con espíritu olímpico”; o que el “Programa ‘Lanzadera’ de Juan Roig para emprendedoresva a traernos numerosos beneficios sociales.

Emprender por emprender no va a ninguna parte

Emprender por emprender no va a ninguna parte

Y pienso, ¡qué asco! Creo que se está usando el concepto de emprendedor como un argumento político para eludir responsabilidades y ganar votos. Estos políticos que nos gobiernan y nos han gobernado hasta ahora no tienen ni idea de las cuestiones relativas a emprender y es inútil que nos convenzan sobre ello. Señores, emprender por emprender o hacerlo por necesidad no va a ninguna parte ni es la salvación a nuestros problemas. Dejen de vender la cabra de que emprender es guai porque no es cierto.

Si algún político de los que tanto habla de emprendedores tuviera un poquito de experiencia en esta materia (y un muchito de decencia), podría darnos lecciones. Mientras, por favor, dejen de hacer el ridículo porque ninguno de ustedes, que yo sepa, ha sido nunca emprendedor. Realmente, de lo que podrían darnos clases es de cómo ser opositor y, después, funcionario: Rajoy, administrador de la propiedad desde los 24 años; Rubalcaba, profesor universitario desde los 25; Sáez de Santa María, abogado del Estado desde los 27…

Los emprendedores son una pieza más de la sociedad, igual de importante que la de los funcionarios y la de los trabajadores por cuenta ajena. Pero, intentar que uno sea lo que no es o no quiere ser no tiene ninguna lógica y es una excusa para centrifugar las responsabilidades: si estás en el paro, es por tu culpa, por no haber emprendido con éxito.

Si todos fuésemos emprendedores no habría instituciones públicas y nadie querría ser funcionario. Tampoco podríamos encontrar trabajadores para las empresas porque todo el mundo tendría la suya propia. Y, ¿a quién iba a premiar Juan Roig para que compartiera con los demás sus habilidades, conocimientos y recursos y desafiara a las dificultades existentes?, tal como recoge en la convocatoria de su programa Lanzadera. Pues, a nadie.

Señores políticos, dejen de liar con el tema de emprender

Señores políticos, dejen de liar con el tema de emprender

Por favor, dejen de liar la madeja y trabajen de una vez la paz y la igualdad social. Consigan crear instituciones públicas en las que los funcionarios tengan vocación de servicio público, ayuden a que los trabajadores tengan unas buenas coberturas sociales y creen de una vez puestos de trabajo.

No intenten que un funcionario monte una empresa porque no va a funcionar. No pretendan que alguien que ha sido, y quiere seguir siendo, trabajador por cuenta ajena, ahora se vuelva empresario en dos días a cambio de una tarifa plana de autónomo.

Emprenderá quien realmente sienta que puede hacerlo. Así de simple. No los 6 millones de parados, que no encuentran trabajo, por mucho que les quieran convencer de que ese camino va a ser su salvación definitiva.

Tengan sentido de la responsabilidad, por favor, y dejen que cada uno sea lo que le dé la gana. No vendan ilusiones falsas, ni cuentos chinos, ni verdades a medias a cambio de un puñado de cuotas de autónomo, porque lo único que van a conseguir es que la gente se frustre de nuevo.

La Fatiga de Facebook, o no?

Facebook, que fatiga!

Facebook, que fatiga!

Hace ya tiempo que me ocurrió. Fue en una cafetería en la que coincidimos con unos vecinos a los que no habíamos tratado casi. Habían trabajado y viajado por países exóticos como Irán (cuando era Persia?) y algunos mas del lejano oriente.

Ella era guapísima, morena, alta y con esas cosillas en el pelo como las que se ponía Bo Derek en la película 10! Muy elegante, tranquila y callada.

Hablábamos de países lejanos y hubo un momento en que pregunté como eran los (el gentilicio es inventado, se refería a otro país) coreanos. A ella se le descompuso la cara, se le pusieron los pelos como a Pipi Calzaslargas, le saltaron los chirimbolos del pelo y habló con voz muy fuerte, casi gritando

¡las coreanas (inventado) son unas “@#π~™©øϕ”! y no volvió a hablar.

Recientemente me he encontrado en varias ocasiones con parejas de recién casados de unos treinta y tantos. Cuando sale el tema Facebook a alguna de ellas se le reproduce el “efecto Bo Derek”, echa pestes de Facebook mientras su marido aprovecha el momento para ir a atender a los niños balbuceando algo así como “pero si es por motivos profesionales, soy community manager …”.

Me ha pasado también con señoras en los cuarentas y en los cincuentas.

Pero que está ocurriendo con Facebook, que hasta en la bolsa les va regular?

De entrada tienen 1.100 millones de seguidores, que no está mal!

El 61% de los usuarios dicen que se han tomado algún descanso de varias semanas.  Y otros lo dejan para siempre, el 20% de los adultos online que no utilizan FB lo hicieron en su día y lo dejaron.

El 38% de de los estudiantes dice que lo utilizará menos este año.

Y cuales son los motivos?

El 21% están demasiado ocupados

El 10% no tienen interés en FB

El 10% no encuentran actualizaciones interesantes de sus amigos

El 9% demasiado chismorreo

El 8% esta preocupado porque pierde mucho tiempo y

El 7% se han aburrido

Parece que Facebook está llegando a la fase de producto maduro, aunque no lleva mas de 8 años en el mercado, Cómo está el patio!

Es que, entre nosotros, Facebook es un poco rollo, o no?

Significante y significado

Simplificando hasta el absurdo para no escribir un post de 80.000 palabras, supongo que estamos de acuerdo en que el lenguaje es una convención humana, que otorga un significado concreto a un significante. Un requisito imprescindible para que el lenguaje (cualquier lenguaje) sirva para comunicarse es que el emisor y el receptor compartan el mismo conjunto de códigos para codificar y descodificar el mensaje. Así de simple y así de complicado.

Con el paso del tiempo hay significantes que cambian de significado. Si nos fijamos en dos momentos cercanos en el tiempo, ese cambio quizás sea imperceptible, hace falta perspectiva para apreciar los matices de la evolución del lenguaje. Como la modificación en el significado se produce en el emisor y el receptor a la vez, sigue habiendo comunicación. No pasa nada.

El problema surge cuando uno de los elementos, emisor o receptor, cambia unilateralmente el significado. Deja de haber una convención, un acuerdo, y se produce una falta de comunicación total. Muy mal.

Se conoce que esto es lo que ha pasado con lo de las ruedas de prensa. De un tiempo a esta parte, los emisores, quienes convocan a los periodistas, llaman “rueda de prensa” a un acto que no lo es. Antes, una rueda de prensa era un encuentro con periodistas para presentar una idea, un producto, un evento, lo que fuera. El convocante invitaba a los periodista, hacía una declaración y luego se sometía a sus preguntas.

Antes se suponía que el convocante, a quien se presupone la profesionalidad, buen hacer y competencia en su puesto, conocía las reglas, lo que se había convenido que era una rueda de prensa: un espacio para promover el diálogo con los periodistas.

Ahora ya no. Algunos han roto este acuerdo. Ahora hay convocantes que, en un ejercicio de manipulación perverso y ladino, llaman rueda de prensa a monólogos sin turno de preguntas. Como en el Club de la Comedia pero sin risas.

Quiero pensar que al principio los periodistas se sorprendían tanto que no sabían como reaccionar. ¿Ser invitados para que no les dejaran hacer su trabajo, preguntar? Inadmisible, no puede ser, se me debe haber escapado algo, he debido entrar en un agujero negro de gusano y una brecha espacio-temporal ha hecho que me pierda el turno de preguntas, NO PUEDE SER.

También quiero pensar que a los responsables de los medios de comunicación esto les pilló desprevenidos, luego pensaban que no se iba a repetir y que por eso seguían enviando a sus plumillas a esas “ruedas de prensa” falsas, a ver si este era el día que se permitían preguntas. Y no.

Lo que me niego a aceptar es que los medios de comunicación han estado aceptando el cambio unilateral del significado de “rueda de prensa” por el de “comparecencia” porque temen perder ingresos publicitarios millonarios si llevan la contraria a los convocantes que, curiosamente, invierten una pasta en publicidad. O porque temen represalias en forma de perder fuentes, confidentes y soplones. O por intereses oscuros que huelen mal. U otras razones igual de malotas que nunca conoceremos.

Y me niego a aceptarlo porque, si es así, el plante con el que amenazaron a la ministra Ana Mato hace unos días en una reunión en la ONU es una patochada de dimensiones épicas, ya que deberían haberlo hecho desde la primera “rueda de prensa” falsa. Y aquí, en casa, a ver si así se volvía al antiguo significado.

¿Qué será lo próximo? ¿Dar una “rueda de prensa” desde un monitor de TV, en otra habitación? Bah, imposible.