Los malentendidos en las redes sociales son ETA*

Las redes sociales son una forma fantástica de comunicarnos pero también pueden ser un pozo sin fondo de malentendidos, por muchas razones:

  • Falta de comunicación no verbal. Tenemos los emoticonos, sí pero a veces tengo la sensación de que no es suficiente para expresar todas esas emociones que llevamos, ahí, muy dentro, al menos no hasta que tengamos un comando para la gitana y la caca con ojos.
Cebollinos

Traducción: me va a dar mucha pena cuando se mueran los cebollinos. Pena de la de llorar, pero acostada.

  • Es un mensaje descontextualizado. A menudo comunicamos cosas que nos están pasando, porque sí, porque podemos, nos hacen gracia, nos parecen ingeniosas, pero quienes nos leen probablemente no tienen la suficiente información como para ubicarla donde corresponde. Por ejemplo, si comparto esto en mi estado de Facebook
Yorokobu

¿Matar a alguien? ¿Consejos? ¿Pensar en Dexter? ¿Qué necesitaba EXACTAMENTE?

puede que haya gente que lo lea, no sepa qué ha pasado en ese momento para que me sienta así y piense que soy una psicópata que quiere liarse a cortar cabezas. Y a lo mejor no. Quién sabe. La cuestión es que quizás me ha hecho gracia, simplemente,.

  • A menudo no compartimos referencias respecto al pasado común, o culturales, cinematográficas, musicales, televisivas, tuiteras, facebookeras, etc. y sólo nos entienden unos pocos con los que sí coincidimos. El resto nos leen con cara de o_O. ¿Cuántos de mis contactos todavía no me entienden cuando digo OLA K ASE? Que levanten la mano, fundaremos un nuevo país olakeasista y seremos felices.
OLA K ASE

OLA K ASE MENTIENDE O K ASE

  • La compatibilidad. No tenemos un sentido del humor compatible. O una forma de ver la vida compatible. No somos compatibles, vaya, pero nos queremos o nos gusta tenernos como contactos. Aunque a veces nos exasperemos mutuamente.
Sin título

A veces la ironía es lo único que nos queda si no queremos retratarnos mucho.

  • Somos misteriosos e inexcrutables. O queremos serlo, vaya. Porque ser misterioso en la red parece que mola. O es que tenemos tan metido en el cuerpo eso de la privacidad, de cómo a afectará a nuestra imagen lo que publiquemos que a menudo decimos cosas no sabemos muy bien por qué: para sentirnos escuchados, para pedir opinión, para hacer llegar el mensaje a alguien concreto, porque sí… pero las decimos a medias, sin apuntar directamente con el dedito, haciendo un barrido rápido. Y lo que provocamos es una especie de descomunicación: quizás se da por aludido quien no lo es. O alguien entiende algo que no es. O nadie nos entiende. 
eh

Eh, ¿qué?

  • Falta de lectura comprensiva o en diagonal. Igual suena un poco duro pero, sí, es así, a veces prestamos sólo una parte de atención (a veces, una parte muy pequeña) y se nos escapan matices de ironía, alegría, enfado o cinismo. Si, además, coincide con alguna de las anteriores, ni que decir tiene que el malentendido está asegurado. Hace poco he tenido la oportunidad de experimentar uno de estos casos y es desagradable, francamente.

O puede que, simplemente, nos estamos tomando esto de las redes sociales demasiado en serio. Con lo divertido que es jugar…

* Pregunten en Twitter y verán.