Damned lies

Hoy me ha llamado la atención el tema en dos periódicos (digitales). Visto el actual nivel periodístico nacional (opino del de aquí porque los de allá no los conozco y tampoco me interesan, a qué engañarnos), no sé qué me extraña… Fusilar un estudio y amoldarlo a lo que al público puede interesar. Perdón, llamar la atención, porque cuando se trata de algún estudio, encuesta o estadística, casi siempre hay alguien financiando el estudio del que espera sacar beneficio.  Lo que yo denominaría “Ripoff marketing” (se me perdone si mantengo la esperanza de acuñar algún término alguna vez), porque no es algo engañoso, aunque pretende engañar, no, es un timo.

Claro que lo que me ha llamado la atención es el titular “La mitad de valencianos renunciaría al sexo por entender inglés”. ¡Válgame! Al que lo haya visto y no le haya llamado la atención es –igual que en la canción- como al que no le guste el vino: es un animal.  Suena interesantísimo porque así, de buenas a primeras, uno piensa “vaya una trola”. No me digan, que eso no se lo cree uno. No porque los valencianos seamos especialmente vigorosos y apasionados (¡que lo somos!), sino porque uno jamás confesaría que en su escala de intereses entender inglés esté por encima de mantener (buen?) sexo, durante un año especifica después. Pero vamos, a mí es que un estudio, por muy Universidad de Cambridge que sea, basado en una exhaustiva encuesta –dice- de 100 preguntas a 1.700 individuos (e individuas, supongo) españoles (y españolas), pues qué quiere que le diga, que me parece empezar mal. Me veo yo a los encuestados, que te abordan por la calle y pocos son los que se paran, pero si te dicen que son 100 preguntas… Amos, por favor. Pero es que si me pongo a imaginar una sala con uno o 1.700 individuos (previamente remunerados) completando las respuestas a 100 preguntas, me imagino que a partir de la 17 la mitad ya están pensando en la hora de comer, la lista de la compra, la vecina del 6º o en las musarañas. En fin, esa es la fe que les tengo yo a las encuestas y las estadísticas. Porque una “ciencia” basada en la honestidad humana es la menos científica de todas las materias.

Bueno, pues esta aún va más allá y recurre al “hijoputismo” acuñado por Elvira Lindo (ella sí acuña términos y se lo reconozco), porque al preguntar sobre el nivel de inglés de los políticos españoles Rajoy, ZP, Aguirre y Aznar, aún se permiten opinar que el que peor nivel tiene es el actual presidente del gobierno. Y yo, salvo el bochornoso episodio de Aznar en Boston y Texas, no recuerdo haber oído hablar a estos políticos en inglés. Ni les doy ni les quito, me es desconocido.

NoMuzzy

Vamos a por más respuestas ridículas. Los españoles opinan que alemanes y japoneses tienen un nivel de inglés sobresaliente. No dudaré de los alemanes teniendo en cuenta que el inglés es una lengua germánica pero ¿los japoneses? Por ahí no paso. Por poco que uno haya atendido a cualquier turista japonés habrá entendido que andan justitos. Pero es que cualquiera que todo fulano que conozco que ha visitado Japón (gente de mundo con idiomas, en plural) dice que allí no habla inglés ni cristo que lo fundó. La experiencia me dice que, puestos a elucubrar datos sin contraste (lo fácil que sería hacer un examen de nivel), en los países bálticos controlan mucho más el inglés, y tiene que ver con que su idioma sólo se hable en su país. Tal vez tenga algo que ver que el español sea la 2ª lengua en número de hablantes nativos, por delante del inglés y sólo por detrás del mandarín.

Pero el estudio dice más cosas interesantes, como que “con un 26% de paro a nivel estatal, los complejos al hablar inglés frenan al 60% de los encuestados a la hora de irse a otro país a buscar trabajo”. Pamplinas, no nos vamos porque en España se vive mejor o porque somos unos caguetas o comodones o conformistas, lo que se quiera, pero cuando uno quiere algo, no le frena el idioma. Si se fue ‘pa Alemania Pepe

Les invito a leer ambos artículos (uno viene hasta firmado, ¡vaya desvergüenza!). De verdad que vale la pena. Uno de ellos termina con un dato tan alarmante como desternillante: “aprendemos solos, el 72% con canciones”.

Para terminar, hay un dicho inglés según el cual hay tres tipos de mentiras: lies, damned lies, and statistics. Tal vez hubiera que añadir journalism.

2008-06-28 Journalism

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9 pensamientos en “Damned lies

  1. Claramente, si en un titular aparecen las palabras “sexo”, “pene”, “tetas” o similares, el aumento de lectores es exponencial. El uso que el medio hace de este dato, que pueda que sea el menos importante del estudio, es tendencioso.

    Dicho lo cual, siempre me ha fascinado la capacidad de los medios de comunicación para coger un estudio, riguroso o no, y moldear las cifras a su antojo para que dijera lo que él quería. Es alucinante lo que puede hacer un periodista con un porcentaje, sea de lo que sea.

    Me encanta el chiste final 😀

  2. Pues mis mejores profesores de inglés fueron The Beatles. Lo de los japoneses es muy ilustrativo y comparto al cien por cien lo de que la estadística es la puta de las matemáticas, porque ¿qué entienden por sexo? ¿en pareja? ¿en solitario? ¿consumado? ¿un tocamiento es sexo o es interés por la anatomía?

    • Fernando, estoy contigo. Cuando mi padre me regaló el disco zaqul del 67-70 aún no había empezado a estudiar inglés y ahí iba yo, con mi libreta y mi diccionario… Qué mona.

  3. El morbo es un mecanismo muy sensacionalista que se puede utilizar (si se hace bien y es real). Sin embargo, la noticia “La mitad de valencianos renunciaría al sexo por entender inglés” la podría haber entendido si se hubiese enfocado de otra manera, por ejemplo, si hubiesen mencionado que el sexo los españoles lo dejamos en un segundo lado cuando por motivos de trabajo nos toca emigrar para buscarnos las habichuelas.

  4. No sé qué tendrá de cierto esa estadística, más bien poco, estadística y mentira casi son una misma palabra. Pero lo interesante es que si la pregunta fuese a la inversa, sobraría hacer muestras para deducir que en un porcentaje generosísimo españoles/as que hablan inglés renunciarían a estos conocimientos durante un año por tener buen sexo. 100% y me quedo corta amos, amos, amos.

  5. Es curioso comprobar como los números acaban siendo más manipulables que las palabras, ellos que se muestran siempre tan ‘rotundos’ jeje… En cualquier caso, vi la noticia en un informativo y me pareció de lo más vulgar y aprovechado, por parte del Cambrigde School, recurrir a ese tipo de comparativas… y su DIRCOM parecía de todo menos bilingüe, quizá su habilidad con la lengua fuese otra 😉 jeje

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