¿Para qué la huelga?

Me hago preguntas y busco respuestas. Cabe la posibilidad de que sea corto de miras, por lo que cualquier respuesta, de cualquier signo, que no atente contra mi libertad, será bien recibida y agradecida. Este post solo busca respuestas.

Durante estos días he oído hablar entre poco y nada sobre la huelga, ni sobre los motivos ni sobre secundarla o no. Puede deberse a que no vivo muy atento a los medios de comunicación, pero aún así me interesa otro tipo de información, directa, personal (de personas), sobre el porqué es secundada o no. Algún motivo tendremos.

A estas alturas a nadie se le escapa el profundo descontento social. Pocos serán los que, directa o indirectamente, no sientan los efectos de la crisis. Claro que hay gente muy afectada, afectada de verdad. Desde aquí, y en nombre de todo el equipo del blog, nuestra sincera solidaridad para con ellos. Sin embargo, no puedo dejar de preguntarme para qué se convoca esta huelga, qué podemos conseguir.

No, no la voy a secundar. Tengo demasiado trabajo como para renunciar al precioso tiempo que me brinda un día entero. Lo que no haga durante un día de huelga tendré que recuperarlo porque, se mire por donde se mire, tengo que sacar adelante ese trabajo. Pero además, a qué negarlo, no creo que tenga efecto alguno secundarla. Me pregunto qué efectos positivos puede tener un día menos de trabajo en un país con graves dificultades, qué ganará la pequeña y mediana empresa que lo está pasando mal de verdad. ¿A quién queremos dar un toque de atención? ¿A unos políticos que no parecen estar preocupados por nuestros problemas y a quienes, vayan o no al hemiciclo, no se les restará un céntimo de su generosa nómina mensual? ¿Esos mismos que turnan las posturas en función de la distancia a la que se encuentran del poder? ¿Qué queremos, un cambio de gobierno? ¿Esa va a ser la lectura de una huelga? ¿A alguno de esos fines servirá la huelga o a justificar los emolumentos que reciben los sindicatos? ¿A algo o a acrecentar esta sensación que tenemos de no contar lo más mínimo?

No secundaré esta huelga, pero secundaría una manifestación: contra los recortes (o a favor de hacerlos donde toca), contra la corrupción, contra la pasividad ante nuestros problemas, para reclamar responsabilidad a la clase política, por poner algunos ejemplos.  Una manifestación que nos pondría a todos en la calle, como mínimo, de igual manera que nos manifestamos contra la guerra de Irak. No sé si eso serviría, pero creo que sí daría en qué pensar tanto a quienes nos gobiernan como a quienes aspiran a hacerlo.

Seguramente no estés de acuerdo conmigo. No intentes convencerme, ayúdame a comprender.

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