Carta abierta a la ‘Lagar-ta’ de Christine

En primer lugar, ¡VÁYASE A LA —- MIERDA! Mme., Lagarde, y en mayúsculas para enfatizar el grado de mosqueo. De verdad creen que podemos tener en consideración los informes que emite un organismo, que no sé qué misión tiene, además de joder a la banda y que si por algo ha trascendido en los últimos años es por la gestión opaca e incompetente del otrora adalid de la macroeconomía, ahora caído en desgracia, Rodrigo Rato. O la de su sucesor, que ya tiene imagen de marca propia y que responde a las siglas DSK y se hiciera famoso por intentar ‘beneficiarse’ todo lo que llevara faldas y se moviera en un radio de 1 km., de su persona. Eso es lo que sabemos del FMI, porque lo de ‘reducir la pobreza’ debió quedarse por el camino.

Esto ya roza lo lamentable. Dinamizar la economía, devolver crédito a la empresa e incentivar el consumo es lo ÚNICO que necesitamos. Pues bien, el consumo está frenado en la península, porque yo no sé ustedes, pero en mi casa vamos más ‘prietos’ que Robben cuando se enfunda la samarreta (bueno, ahora ya se la puede quitar, tras el papelón de Holanda en la Eurocopa). En cuanto al crédito, ni fluye, ni gotea, aún siguen los listos haciendo cuentas de lo que necesitarán los bancos. Y lo que viene siendo el dinamismo, es algo que yo me vengo aplicando a la hora de fraccionar los pagos, gastos, deudas o como quieran llamarles.

Pues no se les ocurre decir el otro día a esas mentes privilegiadas del FMI: ‘suban el IVA’, ‘bajen el sueldo a los funcionarios’, ‘quiten la deducción por vivienda’… pero si no se vende una puta casa; si los funcionarios ya han sufrido dos recortes; pero sino hay consumo, qué mierdas van a recaudar de IVA… qué no les meteré con el Samuelson en la cabeza.

¿Pero es que hace falta tener un master en macroeconomía para darse cuenta que el FMI desde su atalaya, con una Presidenta que cobra más de 300.000 $ /año, gastos pagados en primera para ella y su marido, no aporta nada bueno ni coherente? ¿Por qué no se pira el matrimonio Lagarde de retiro espiritual a Marbella? y que los acoja en su seno ese personaje extraño y que da grima, que se apellida Dívar y que en connivencia con el resto de compis del CGPJ acordaron que no hacía falta justificar según qué gastos. ¿Por qué no dimiten todos? Los del FMI, los del CGPJ, los senadores, la mitad de los diputados, dos tercios del Parlamento Europeo, que se fusionen ayuntamientos, se recorten competencias a las autonomías (eufemismo para evitar decir que se esfumen), que el SERVEF le pida ‘de salir’ al INEM, que desaparezca ese tufillo rancio que desprende lo político cuando está presente en empresas públicas, consejos de administración o demás contubernios que se forman para que muchos no peguen ‘ni brot’ y encima pongan la mano.

Todo eso, todo lo que he apuntado, devolvería la calma a los mercados, respondería a la política de austeridad tan falsamente cacareada y sobre todo, evitaría que el contribuyente cargase, solo por una vez con todo. Nosotros somos los que sufrimos los recortes y los que tenemos que rascarnos el bolsillo. Borrell dixit (hace escasos días): ‘De momento el que asume el crédito, su riesgo y su coste es el contribuyente’.

Dejadnos, cuanto menos, que os mandemos a tomar por culo.

Y Grecia se enfrentará a Alemania en cuartos de final… ¡qué morbazo!

¡Espartaaaaaanos!

Hace apenas un año, mucho he reflexionado sobre las enigmáticas palabras de victoria por parte de mi rey. El tiempo le ha dado la razón, y de griego libre a griego libre, se transmitió el mensaje que el valeroso Leónidas y sus 300 hombres, tan lejos del hogar, entregaron la vida no solo por Esparta, sino por toda Grecia y por la promesa que este país representa.’ *

 * Extracto del narrador de ‘300’.

Dos fantasmas de nuestro tiempo.

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Ak ak ak ak ak

Siempre he querido escribir un blog. Ya quería escribir un blog antes de saber qué era, antes, incluso, de que existiera Internet. Desde pequeña, vaya.

Para mí, escribir un blog es un acto comunicativo perfecto: puedo contar lo que quiero cuando quiero. Puedo recrearme escogiendo las palabras exactas. Puedo elegir dónde ubicar cada punto, cada coma, cada pequeña ristra de puntos suspensivos (tres, siempre tres, no se olviden). Puedo enfatizar con negritas o utilizar cursivas para dar ese toque importante a según qué palabras. Tengo al alcance de mi mano un universo de recursos audiovisuales que pongan música o imágenes al negro sobre blanco. Puedo utilizar todas las figuras literarias y estilísticas que quiera. ¿Es perfecto o no?

En el blog puedo ser irónica o sarcástica y esperar tranquilamente a comprobar si he sido capaz de transmitir a los lectores aquello que quería, exactamente como quería. No lo consigo casi nunca pero me engaño fácilmente. Me gusta pensar que la comunicación es complicada, que nos separa la edad, o las referencias personales, o la falta de gestualidad, o la pobre lectura comprensiva, o la poca capacidad expositiva.

Escribiendo en el blog puedo esconder mensajes teledirigidos sin temor a que nadie más se entere. Puedo exagerar cuanto quiera, con la manida excusa de que era “por exigencias del guión”. Puedo parecer cultísima gracias a Google. Puedo hacerme la intelectual robando referencias a autores de culto, películas de serie Z o comics de edición limitada. En un blog, puedo ser como yo quiera, quien yo quiera.

Escribir un blog es perfecto. Mucho más, dónde va a parar, que cualquier otra forma de comunicación.

Porque, a ver, ¿en qué otro medio podría yo poner el siguiente vídeo e iban ustedes a entender, exactamente, cómo me siento? Gracias por su atención.

(Ningún marciano ha salido herido en la elaboración de este post)

Ironía

Actriz, cantante, presentadora, showgirl… Leticia Sabater me parece una chica simpática, optimista, trabajadora, luchadora y afortunada, porque ha conseguido “todo lo que ha querido”. Tengo la impresión de que tuvo su momento de gloria porque, probablemente, estuvo en el sitio preciso en el momento adecuado. Quizás no estuvo muy acertada al aceptar algunos trabajos cuando su rutilante estrella empezó a apagarse pero, oye, todos cometemos errores aunque, claro, los del común de los mortales son menos… digamos… llamativos. Eso es lo malo de los famosos, que sus errores, igual que sus aciertos, tienen más repercusión. De ahí lo de famosos, su propio nombre lo indica.

Y luego, claro, cuando una es famosa es acosada constantemente y su vida privada es aireada sin piedad, sin que una pueda hacer nada para evitarlo. Y todo muy mal.

El caso es que me parece que esta chica ha estado mal aconsejada en su última aventura mediática. No sé, me da que buscar pareja como lo está haciendo a través de las redes sociales igual no va a darle los resultados esperados, más al contrario, creo que va a perjudicarle, porque ha quedado un poco de buscona (desde el cariño, claro). Llámenme descreída, si quieren, pero tengo la impresión de que, como tantas otras veces, su mensaje puede ser malinterpretado.

Aquí les dejo el vídeo para que opinen pero, por favor, no juzguen. Está muy feo juzgar a los demás.

Traducción

No soporto a Leticia Sabater pero, oye, para gustos, colores. No tengo muy claro qué mente enferma la subió a los altares infantiles hace unos años y sigo sin entender qué lleva a una mujer de 46 años a seguir comportándose como un putarrón veinteañero.

Y, menos aún, no entiendo qué puede llevar a una persona famosilla a hacer un llamamiento público como si fuera una perra en celo desesperada. Con la de posibilidades que hay para encontrar pareja, que esta mujer se ponga en ridículo de esta manera me parece aberrante, incluso aunque sea para un programa de televisión, como ya ha desvelado @FacuDiazT. Es de un patético que asusta. Lamentable.

Opinen, si quieren. Y juzguen, porque quien se expone de esta manera sabe que se arriesga a que la condenen. ¿No?

ironía.

(Del lat. ironīa, y este del gr. εἰρωνεία).

1. f. Burla fina y disimulada.

2. f. Tono burlón con que se dice.

3. f. Figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice.

Bonus track

Dos grandes de la canción en una: Leticia Sabater y Laura Pausini.

The importance of beeing Earnest*

En mi humilde opinión, hay UNA razón que separa definitivamente a un ser humano de otro. Separa, enfrenta y da esplendor:

el grado de importancia que cada uno da a una cosa y la amenaza que supone que otro le otorgue un grado de importancia diferente.

Puede parecer un argumento baladí**, pero no lo es. Piensen en lo que les separa de las personas con las que conviven: para su jefe lo más importante es que usted trabaje muchas horas, mientras que para usted lo realmente importante es trabajar menos horas para poder hacer otras cosas. Conflicto. Para su pareja, lo importante es que dedique el sábado por la mañana a las tareas del hogar, para usted, lo más importante es el aperitivo con sus amigos. Problema…

Sí, otorgar diferentes grados de importancia a las cosas y sentir la amenaza de que los demás no lo ven así es la principal razón para mandar a escaparrar al prójimo.

Ahora extrapolemos este argumento de barra de bar a la masa.

Imaginen una masa que otorga una gran importancia a algo, por chorra que sea. Me viene a la cabeza lo del cartel deTío Pepe, un poner.

Tío Pepe, el letrero

Imaginen a gente que está en el paro, o trabaja en condiciones precarias, que no llega a fin de mes, que se pelea con sus parejas y duerme en el sofá, a gente que está enferma o mayor o acomplejada, a intelectuales, a tontolabas… Imaginen a esas personas alborozadas, descubriendo su común adoración por una botella gigante con sombrerito y torerita, uniéndose gozosas por una causa común: salvar un anuncio publicitario de plástico, cristal y cables. Para ellos, ese anuncio es lo más importante. LO MÁS.

Ahora imaginen a esas personas sin ir a las reuniones de la Junta de Propietarios porque quieren ver Águila Roja y quejándose luego porque no están de acuerdo con las decisiones tomadas en su ausencia. Imagínenselas en la playa un día de plebiscito y despotricando luego contra el gobierno de turno. Imagínenselas arrugando el papel de la convocatoria de la reunión del AMPA del colegio de sus hijos mientras critican las actividades extraescolares…

Y ahora imagínenselos sentados en el sofá de su casa, con su Mac sobre las rodillas y tuiteando desde su iPhone, difundiendo desde todo su ser cibernético su mayor preocupación: que Tío Pepe se quede. Venga, hombreya, ¿será posible?. No respetan nada..

Tío Pepe, la pena

Ya digo. En mi humilde opinión, lo que separa a la raza humana es si un anuncio de chorrocientos años es protegible o no los diferentes grados de importancia que damos a las cosas.

Y lo gilipollas que somos, eso también.

* Esta es para listos.
** Vale 27 puntos, máximo, pero es bonita de veras.